HOUSTON -- El manager de los Bravos, Walt Weiss, les ha recordado a sus jugadores que los pronósticos de pretemporada no les daban muchas posibilidades este año. Por eso, resultó apropiado que el venezolano Martin Pérez, quien tampoco figuraba entre los favoritos, abriera el juego en el que Atlanta aseguró su más reciente corona divisional.
Pérez llegó como invitado fuera del roster y fue designado para asignación el 12 de abril. Nadie esperaba que estuviera en la posición en la que se encontró la tarde del domingo, cuando ayudó a los Bravos a conquistar el Este de la Liga Nacional con una victoria por 4-2 sobre los Astros en el Daikin Park.
Sin embargo, allí estaba Pérez después del juego, celebrando el séptimo título divisional de Atlanta en los últimos nueve años. Su tenaz labor preparó el escenario para que otro héroe inesperado, Mike Yastrzemski, conectara en el sexto inning el jonrón de tres carreras que marcó la diferencia.
Yastrzemski conectó tres jonrones durante esta gira de 4-2, que le permitirá a Atlanta afrontar los últimos seis juegos de la temporada regular con la mira puesta en la postemporada. Tal como están las cosas actualmente, los Bravos serán el tercer sembrado de la Liga Nacional. Todo apunta a que su rival en la Serie del Comodín será uno de estos tres equipos: Padres, Cachorros o los Filis, sus rivales divisionales.
Otro aporte inesperado llegó de parte del cubano Víctor Mederos, quien salió de una situación complicada después de relevar a Pérez con un out y las bases llenas en el quinto inning. Mederos ponchó al venezolano José Altuve y luego obligó al dominicano Yainer Díaz a batear un rodado para terminar la entrada.
Mederos no imaginaba encontrarse en esta situación cuando pasó casi los primeros tres meses de esta temporada en Triple-A. El derecho de 25 años acumulaba apenas 12 presentaciones en Grandes Ligas antes de esta campaña. Pero esa inexperiencia no se ha notado, ya que se ha convertido en una pieza clave del bullpen durante la segunda mitad de la temporada.
