ST. PETERSBURG - Ante la amenaza de sufrir una barrida de cuatro juegos frente a unos Orioles que atraviesan un gran momento, el manager de los Rays, Kevin Cash, dejó claro que el último partido de la serie, disputado el lunes por la noche, revestía una gran urgencia.
"Necesitamos encontrar la manera de ganar un partido", declaró Cash el lunes por la tarde. "Los Orioles han jugado muy bien contra nosotros y siento que debemos volver a hacer nuestro juego".
Unas horas más tarde, los Rays demostraron lo importante que era para ellos retomar el rumbo.
Cash utilizó a sus mejores relevistas para situaciones de alta presión en sustitución del abridor Shane McClanahan —quien regresaba tras una ausencia—, incluso cuando Baltimore iba ganando; finalmente, recurrió al cerrador Bryan Baker para que sacara cinco outs y asegurara la victoria de los Rays por 7-6 sobre los Orioles en el Tropicana Field.
El triunfo evitó que los Rays sufrieran su segunda barrida de cuatro juegos en el último mes, mejoró su récord a 75-49 y amplió a seis juegos su ventaja sobre los Yankees en la lucha por el primer puesto de la Liga Americana.
Fue un encuentro de varios cambios de delantera. Los Orioles tomaron ventaja de 1-0 en la segunda entrada y recuperaron una ventaja de 3-1 en la cuarta, antes de que los Rays respondieran con tres carreras gracias a los jonrones de Ryan Vilade y el dominicano Jorge Mateo.
Los Orioles respondieron dos cuadrangulares en la quinta entrada, cuando Pete Alonso y Christian Encarnacion-Strand conectaron sendos vuelacercas ante Tyler Wells, excompañero de equipo en Baltimore. Sin embargo, los Rays no se dieron por vencidos.
En la sexta entrada, Cash recurrió a su principal relevista intermedio, Kevin Kelly, quien permitió dos sencillos pero logró colgar el cero. Luego, el zurdo Cam Booser ponchó a tres bateadores en una séptima entrada sin anotaciones, manteniendo la desventaja de Tampa Bay en dos carreras. Entonces llegó la remontada.
El bateador emergente Taylor Walls llegó a base con un sencillo que se desvió en el guante del primera base Coby Mayo, acto seguido, el cubano Yennier Cano golpeó a su compatriota Yandy Díaz con un lanzamiento. El siguiente en turno fue el mexicano Jonathan Aranda, quien conectó un sencillo impulsador hacia el jardín izquierdo. El dominicano Junior Caminero llenó las bases con un sencillo que salió hacia la posición de Cano, momento en el que los Orioles retiraron al lanzador derecho para dar paso al zurdo Josh Walker.
Cash respondió enviando al bateador emergente Jonny DeLuca al plato en lugar de Liam Hicks —un refuerzo recién adquirido que venía bateando muy bien—, y DeLuca respondió a la confianza. Tras recibir dos lanzamientos y conectar tres foul, DeLuca bateó un cambio de velocidad que superó el cuadro interior y cayó en el jardín izquierdo, convirtiéndose en un sencillo de dos carreras que puso a su equipo en ventaja.
Booser se mantuvo en el montículo para iniciar la octava entrada, pero los Orioles volvieron a amenazar al colocar corredores en primera y tercera base con un out. Entonces, Cash recurrió a Baker, el cerrador seleccionado para el Juego de Estrellas que no había logrado más de tres outs en un mismo partido durante la temporada. Y Baker cumplió con su cometido.
Primero, Baker ponchó a Alonso y obligó a Jackson Holliday a conectar un rodado que puso fin a la octava entrada. Luego, retiró a tres de los cuatro bateadores que enfrentó en la novena, asegurando así el que posiblemente sea el más importante de sus 35 juegos salvados, cifra que lidera las Grandes Ligas.
