De la reconstrucción al éxito: Black y Myers analizan el cambio en los Padres

4:01 PM UTC

SAN DIEGO -- Hace once años, el tono de los Padres comenzó a cambiar. Tras ser un equipo del montón en la Liga Nacional durante la mayor parte de una década, dieron un golpe sobre la mesa durante el receso de campaña del 2014-15: cambio tras cambio, firma tras firma.

Bud Black, el manager de los Padres en ese momento, tuvo un asiento en primera fila para la primera temporada baja del equipo bajo el mando del gerente general A.J. Preller.

“Salió con todo”, dijo Black la semana pasada. “Y, de verdad, no se ha detenido. Eso es lo que ha sido impresionante”.

No funcionó ese año. La temporada del 2015 fue en gran parte un desastre y Black fue despedido a mitad de campaña. La mayor parte de ese núcleo fue cambiado a otros lugares al año siguiente, mientras los Padres se embarcaban en una reconstrucción que arrojaría resultados mucho mejores.

¿La única pieza de ese equipo del 2015 que se quedó a largo plazo? Wil Myers.

Ahora, tanto Black como Myers están de regreso en la organización. El equipo anunció sus contrataciones la semana pasada; Black servirá como asesor especial en operaciones de béisbol y Myers como coach de asignación especial en el desarrollo de jugadores.

No se me ocurren muchas personas que tengan una mejor perspectiva del cambio organizacional que estos dos. Black pasó nueve temporadas al mando de los Padres, y luego dirigió en contra de ellos en la misma división durante nueve campañas con los Rockies. Myers disputó ocho temporadas en San Diego: una estrella en algunos equipos malos y un jugador de rol en algunos muy buenos.

“Ver en lo que se han convertido [los Padres], es genial”, expresó Myers. “Y es genial ahora ver eso y trabajar como coach, trabajar para intentar seguir construyendo lo que estaba pasando entonces. Va a ser muy divertido. Es genial ver lo que obviamente [el querido fallecido propietario] Peter [Seidler] pudo construir en San Diego”.

“Es raro decir que se ha cerrado el círculo, pero en cierto modo así es, ya que estoy aquí ahora, ayudando del lado de los coaches”.

Los roles de Myers y Black son amplios y en gran medida indefinidos. Black trabajará más con el grupo de Grandes Ligas. Se ofreció como un “consejero” para el manager novato Craig Stammen. Tendrá voz en la directiva también.

Myers, por su parte, espera contribuir en el lado de liga menor, trabajando con los bateadores de la organización. Viajará a las filiales de los Padres a través de las menores y hablará con esos jóvenes bateadores. Habiendo cubierto a Myers durante sus ocho temporadas, sospecho que tendrá mucho que decir.

“Con Wil, creo que hay un lado de él con el que los jugadores pueden identificarse fácilmente, porque creo que será abierto y honesto con ellos en cuanto a las pruebas y tribulaciones por las que pasan los jugadores”, dijo Black.

Myers soportó su parte de pruebas y tribulaciones en San Diego. Una selección alta del Draft, un prospecto altamente clasificado, un gran contrato... y luego... problemas. Siempre fue evidente para mí que cuando Myers no estaba rindiendo, lo sufría mucho.

Quizás demasiado, a veces. El béisbol puede ser un juego implacable. Para Myers, hay lecciones de su carrera que le gustaría impartir a la próxima generación de los Padres. Es por eso que volvió a esto (después de pasar los últimos dos años rotando principalmente entre sus deberes de papá y el campo de golf).

“Creo que cada jugador, cuando termina, piensa en algunas cosas que podrían haberle ayudado en un momento en el que estaba pasando apuros”, comentó Myers. “Creo que sería genial poder expresar esas cosas a algunos de los jugadores”.

Myers no ha vuelto a San Diego desde su partida después de la temporada del 2022. (Cuando los Rojos vinieron a la ciudad en el 2023, Myers estaba fuera por COVID). Dice que espera que eso cambie este año, aunque no está seguro de cuándo. En su típico estilo autocrítico, Myers señaló: “Sería genial volver; no sé si me reconocerían”.

Oh, lo reconocerían. Myers nunca estuvo a la altura de las altas expectativas. Todavía es querido por su tiempo en San Diego. Esa etapa, por supuesto, terminó con una carrera hacia la SCLN en el 2022 y una sorpresiva victoria sobre los Dodgers en la SDLN, después de la cual Myers y su esposa fueron vistos comprando una ronda de bebidas para todos en un bar del centro.

Myers reveló la semana pasada que esa sola ronda le costó US$1,000. “Obviamente eso no es nada comparado con poder celebrar con esos fanáticos”, dijo.

De hecho, Myers ha visto mucho en San Diego, los buenos tiempos y los malos. Black también. Creo que ambas contrataciones son fantásticas desde el punto de vista del béisbol. Pero más que nada, esos dos aportarán una excelente perspectiva sobre la organización en su conjunto, y cuánto ha evolucionado en las últimas dos décadas.