CLEVELAND -- El fin de semana pasado, la apertura de Joe Ryan contra los Azulejos terminó con él saliendo del montículo del Target Field junto al trainer Masa Abe tras realizar apenas nueve pitcheos.
El final de su apertura contra los Guardianes el sábado lució mucho más normal.
Después de dominar a Travis Bazzana con un rodado hacia el segunda base Luke Keaschall para terminar el sexto inning, Ryan trotó hacia el dugout de primera base de los Mellizos, donde fue recibido con una lluvia de apretones de manos y choques de manos de sus compañeros.
Nada llamativo ni extraordinario. Simplemente una salida rutinaria y normal de un juego. Y ahora mismo, los Mellizos aceptarán con gusto cualquier señal de normalidad.
Ryan pasó toda la tarde del sábado haciendo que aquella salida ante Toronto pareciera un recuerdo lejano, permitiendo apenas una carrera en seis entradas de labor en la victoria de Minnesota por 2-1 en entradas extras.
La sólida apertura de Ryan llegó en un día en el que la ya limitada profundidad de pitcheo de los Mellizos recibió otro duro golpe con Taj Bradley siendo colocado en la lista de lesionados debido a inflamación en el pectoral derecho.
Minnesota necesitará improvisar para cubrir su lugar en la rotación mañana, y la sólida actuación de Ryan ayudará un poco, aunque el bullpen terminó cubriendo cinco innings.
Después de dominar al inicio de su salida con tres capítulos sin hits, Ryan enfrentó problemas en el cuarto episodio cuando permitió un sencillo con un out a José Ramírez, quien de inmediato se robó la segunda base y anotó gracias a un hit de Kyle Manzardo.
Luego de que Byron Buxton abriera el juego con jonrón, la ofensiva de los Mellizos no volvió a conectar hit hasta que el propio Buxton apareció otra vez en el inning 11 con un doble remolcador hacia el jardín izquierdo que le dio ventaja a Minnesota.
