
DETROIT – La buena noticia para Miguel Cabrera es que regresó a la alineación del juego del martes. La mala es que la lesión que lo mantuvo alejado el fin de semana seguirá afectándolo por el resto de su carrera.
Una resonancia magnética a la que se sometió el sábado determinó que la rodilla del venezolano sufre “cambios crónicos naturales como resultado del desgaste de una larga carrera”, dijo el entrenador atlético Doug Teter el martes.
Cuatro especialistas revisaron los resultados, incluyendo el doctor del equipo de los Tigres, Dr. Stephen Lemos y el cirujano ortopédico Dr. James Andrews. Aunque la posibilidad de someterse a cirugía fue mencionada, la opinión general fue tratar el problema día a día, de acuerdo a cómo se sienta Cabrera.
“Los cuatro dijeron que lo mejor era no optar por la cirugía por el momento”, dijo Teter.
En el futuro próximo, Cabrera será limitado al puesto del bateador designado; rol que ha tenido que aceptar. A pesar de la gravedad, el diagnóstico fue un alivio para Cabrera, cuya meta era evitar la cirugía.
“Muy buenas noticias”, dijo Cabrera. “Estoy feliz. Ahora espero continuar y hacer lo que me pidan para ponerme listo para jugar y poder estar en el terreno”.
“Sé que puedo jugar así, pero en Atlanta estaba preocupado por si era algo malo. Por eso fue que pedí que me revisaran la rodilla, para determinar que no había nada grave”.
Decir que el diagnóstico no es grave es ser optimista. Pero mientras pueda seguir jugando con dolor, Cabrera lo aceptará. Sabe que puede jugar con lesiones. Irónicamente, hacerlo en varias ocasiones con los Tigres (torcedura en la ingle en el 2013, fractura en el pie en el 2014, problemas en los tobillos en el 2016 y en la espalda en el 2017 y otros problemas menores) contribuyeron a su situación actual
Cabrera siguió jugando, peleando por darle la clasificación a la postemporada o la Serie Mundial a los Tigres.
“Los doctores me dijeron que he tenido esto por cinco años”, dijo Cabrera. “Estoy acostumbrado. A veces tienes que pagar el precio por jugar por tantos años y por jugar lastimado”.
“El único consejo que puedo darle a los jóvenes, es que cuiden su cuerpo cuando lo necesiten. Cuando tengan algo, dejen de jugar por una semana y regresen. No jueguen con dolor, porque luego pagarán las consecuencias”.
Entendiendo eso, ¿cambiaría algo?
“No”, respondió Cabrera. “Es mi manera de ser. Me siento orgulloso de lo que hice en el pasado. Me siento orgulloso porque quiero estar en el terreno”.
También se siente orgulloso por seguir jugando.
“Estamos envejeciendo, eso no lo puedes frenar. Es algo bueno”, dijo Cabrera. “Cuando envejeces y sigues jugando en las Mayores, significa algo grande. Han sido 17 años en Grandes Ligas. Tienes que sentirte orgulloso de eso”.
Sobre si se someterá a la cirugía al finalizar la temporada, Cabrera negó con la cabeza, entendiendo lo serio de la opción quirúrgica.
“No, no, no”, dijo Cabrera. “No está en los planes. Olvídate de eso. No hay chance”.