SEATTLE -- Cal Raleigh habló abiertamente durante casi 15 minutos el viernes sobre su primera pasantía por la lista de lesionados en su carrera, sus perspectivas de regresar de una distensión en el oblicuo derecho, la cantidad de dolor con la que estaba jugando y mucho más.
Fue una conversación exhaustiva -- antes de la derrota de los Marineros 2-0 ante los Padres en la Copa Vedder en el T-Mobile Park -- en la que se mostraron emociones que iban desde la frustración hasta el optimismo.
“Va a apestar”, confesó Raleigh. “Intenté jugar con el dolor. Desafortunadamente, lo mejor para mí y para el equipo era tomar un tiempo y sanar esto”.
Aquí el resto de lo que dijo y lo que significa de cara al futuro:
Los resultados de la resonancia magnética
Raleigh se sometió a estudios de imagen que resultaron “similares o levemente mejores” a las resonancias que el club le realizó cuando el problema surgió por primera vez hace dos semanas y lo obligó a perderse tres juegos, indicó el gerente general de los Marineros, Justin Hollander.
“Lo cual es alentador”, agregó Hollander. “Evidentemente, no empeoró”.
Raleigh se resintió del área durante el octavo inning de la derrota del martes en Houston, y luego, a pesar de presionar para permanecer en el juego para su último turno al bate, fue retirado. En ese momento, quedó claro que se dirigía a la lista de lesionados.
“Los oblicuos son engañosos”, explicó Raleigh. “Había momentos en los que no lo sentías en absoluto, y hay momentos en los que de verdad lo sientes. Y sí, había algo de incomodidad... Traté de superarlo y hacer el esfuerzo”.
Raleigh también recibirá una inyección en las próximas 24 horas -- ya sea de cortisona o plasma rico en plaquetas -- aunque ni él ni Hollander estaban seguros de cuál.
El plan a corto plazo
Estará inhabilitado de actividades de béisbol durante una semana, y luego los Marineros evaluarán su recuperación semana a semana.
“En este momento, no anticipamos que esto sea por mucho, mucho tiempo, ni nada por el estilo”, aclaró Hollander. “Pero queremos asegurarnos de que la próxima vez que esté en acción, lo haga con total confianza y sin dolor”.
El plan tentativo es que Raleigh traslade su rehabilitación a las instalaciones de pretemporada del club en Arizona, pero Raleigh señaló que eso está sujeto a cambios.
El beneficio de permanecer con el equipo sería la presencia de los médicos de Seattle y el personal del equipo grande. Pero la desventaja sería que, para el jugador más activo del roster, podría volverse loco. Fue algo sobre lo que bromeó y que aportó ligereza a la situación.
“Creo que lo mejor será ir a Arizona para recuperarme, y dejar que estos muchachos hagan lo suyo aquí”, mencionó Raleigh, citando a los receptores suplentes Mitch Garver y el venezolano Jhonny Pereda. “Ayudaré todo lo que necesiten, pero al mismo tiempo, no quieres tener demasiados cocineros en la cocina”.
El plan a largo plazo
Raleigh eventualmente necesitará una asignación de rehabilitación en liga menor, pero Hollander indicó que sería más bien de cinco juegos en lugar de 20.
El objetivo principal, especialmente después de que Raleigh pasara por una racha de 38-0 desde el inicio del problema, es garantizar que no sienta dolor en absoluto antes de volver.
Raleigh nunca antes había lidiado con una lesión en el oblicuo, pero es muy amigo de Luke Raley y vio lo debilitante que fue la lesión del jardinero derecho el año pasado incluso después de su regreso. Cada situación de oblicuo es diferente, pero los Marineros no pueden permitirse que la situación de Raleigh dure tanto tiempo.
“Él nunca te lo dirá, pero el muchacho no podía hacer swing el año pasado”, relató Raleigh, “y estaba tratando de superarlo... Verlo pasar por eso el año pasado fue muy duro”.
Era demasiado pronto para que Raleigh y Hollander ofrecieran un cronograma exacto. Pero según sus comentarios y tono -- y considerando que Raleigh ya intentó jugar lesionado -- parece que esto será más que una estadía mínima de 10 días y se tratará de una cuestión de varias semanas.
En retrospectiva
Naturalmente, se le preguntó a Raleigh si se arrepentía de no haber ido a la lista de lesionados hace dos semanas.
“Es difícil decirlo”, mencionó Raleigh, quien batea .161 con OPS de .560 esta temporada, tras terminar segundo en la votación para el JMV de la Liga Americana en el 2025.
“Creo que a todos los muchachos ahí adentro les molesta algo. Todo el mundo está pasando por algo. Estás tratando de luchar contra una pequeña lesión aquí o allá”.
“Y para ser honesto, yo quería jugar. Y quería ver si podía hacerlo, y hasta qué punto me iba a afectar. Y les dije a los preparadores físicos... si alguna vez llegaba a un punto en el que estuviera perjudicando al equipo, o no pudiera seguir, se los haría saber. Y, esencialmente, simplemente llegó a ese punto”.
