Ataque con 2 outs lleva a Cardenales a una histórica paliza sobre Cachorros

3 de julio de 2026

CHICAGO - Los Cardenales nunca dejaron que los Cachorros tomaran aire.

Ni después de la segunda entrada. Ni después de la tercera. Y ciertamente no después de que siguieran acumulando carreras con dos outs.

San Luis convirtió el Wrigley Field en su propia sesión de práctica de bateo el viernes por la tarde, propinando una paliza de 17-1 a los Cachorros —dominando de principio a fin— gracias a una avalancha ofensiva que obligó a la salida del zurdo David Peterson antes de que terminara la cuarta entrada. Trece de las 17 carreras de los Cardenales llegaron con dos outs, una muestra implacable de bateo situacional que dejó pocas dudas casi desde el momento en que comenzó el juego.

El momento decisivo llegó en la segunda entrada. Los Cardenals capitalizaron la situación cuando el dominicano José Fermín conectó un doble y Blaze Jordan le siguió con un sencillo. Luego, el novato Nathan Church ganó una batalla de ocho lanzamientos: aguantó una curva que se quedó colgada y la envió a las gradas del jardín derecho para producir las primeras tres carreras de la tarde.

La presión nunca disminuyó. San Luis anotó tres carreras más en la tercera entrada y prácticamente sentenció el partido en la cuarta. Tres bases por bolas consecutivas con dos outs llenaron las bases antes de que Alec Burleson conectara un sencillo productor de dos carreras. Un bateador más tarde, Masyn Winn recibió al relevista Bryse Wilson con un jonrón de tres carreras hacia el jardín izquierdo-central, ampliando la ventaja a 11-0.

Al enfrentarse a los Cardenals por segunda vez en menos de un mes —esta vez tras ser traspasado de los Mets a los Cachorros—, Peterson nuevamente no tuvo respuesta para el planteamiento ofensivo de San Luis.

Si hubo una tónica dominante durante la tarde, fue la producción de carreras con dos outs.

Burleson añadió otro sencillo de dos carreras en la quinta entrada, el panameño Iván Herrera impulsó dos más en la sexta y el puertorriqueño Bryan Torres cerró la cuenta con un jonrón solitario en la séptima. Los Cardenales terminaron con 13 carreras impulsadas con dos outs, la mayor cantidad para la franquicia en un partido desde que las Grandes Ligas comenzó su expansión en 1961, según el Elias Sports Bureau.

En medio del despliegue ofensivo, pasó casi desapercibida otra actuación eficiente de Andre Pallante. Respaldado por una amplia ventaja casi desde el inicio, el lanzador derecho atacó la zona de strike y lanzó hasta la sexta entrada; permitió cinco hits y una base por bolas en 5 entradas y dos tercios sin permitir anotaciones, realizando 102 lanzamientos para acreditarse su 10ma victoria de la temporada.

La ofensiva de los Cardenales ha estado funcionando a la perfección durante esta gira, pero lo ocurrido el viernes alcanzó un nivel completamente distinto. Apenas un día después de anotar 11 carreras en Atlanta, protagonizaron una de las actuaciones más arrolladoras en la historia de la franquicia, convirtiendo casi todas las oportunidades en las entradas finales en nuevas ofensivas productivas.