WEST SACRAMENTO -- El jardinero de los Atléticos, Carlos Cortés, quedó abajo 1-2 en la cuenta para abrir el juego del viernes contra los Padres en San Diego, pero eso no le impidió conectar un sencillo de un bote al jardín central.
Un pitcheo después, cuando el inicialista Nick Kurtz disparó un doble por el canal entre el bosque izquierdo y el central, Cortés dobló tercera base a toda velocidad y se lanzó de cabeza en el plato, anotando desde primera para darle rápidamente una ventaja de 1-0 a su club.
Fue un ejemplo perfecto de cómo el puertorriqueño encaja de excelente manera como primer bate de los Atléticos, un puesto que ha tomado, y del que se ha adueñado, en los últimos días. Cortés ha sido primer bate en los últimos nueve juegos de los Atléticos, y batea de 7-4 con un par de bases por bolas y un jonrón en esas oportunidades abriendo los partidos. En total, tiene promedio de .296 (de 27-8) con OPS de .907 como primer bate.
“Cortés ha hecho un gran trabajo en el puesto de primer bate”, elogió el manager de los Atléticos, Mark Kotsay el lunes, antes del inicio de la serie contra los Marineros en Sutter Health Park.
Un jardinero de apenas 1.70 metros, con una sola base robada en su carrera y quien se describió a sí mismo como un “zurdo bajito y lento” en el 2025, quizá no parezca el prototipo ideal de un primer bate, pero nada de Cortes es particularmente normal. El oriundo de Orlando, Florida, de hecho, lanza con ambas manos, es naturalmente zurdo en los jardines y puede jugar en el cuadro tirando con la derecha si es necesario. Y luego de convertirse en agente libre de ligas menores tras ocho temporadas en la organización de los Mets, Cortés ha desafiado las probabilidades para convertirse en una historia de éxito con los Atléticos: Posee promedio de por vida de .324 y OPS de .918 en las Mayores.
Entonces, ¿por qué no probarlo como primer bate? Antes del primer juego de Cortés como primer bate el 18 de mayo, Kotsay había intentado varias opciones en la cima del lineup, con Kurtz encabezando el orden durante 26 juegos, el campocorto Jacob Wilson en nueve, el receptor Shea Langeliers en cinco, el jardinero Lawrence Butler en cuatro y el segunda base Jeff McNeil en tres. Pero nada funcionaba: Los primeros bates de los Atléticos tenían un promedio colectivo de apenas .175 tras 46 partidos, la sexta peor marca de MLB.
Cortés cambió eso rápidamente. Colocado por primera vez como primer bate cuando los Atléticos iniciaron una serie de cuatro choques con los Angelinos en Anaheim, negoció una base por bolas para abrir el encuentro. Cortés descansó al día siguiente y regresó al puesto de primer bate el 20 de mayo, ponchándose en sus siguientes dos visitas al plato iniciando juegos antes de encenderse en San Diego.
Comenzó la serie del viernes con un sencillo y anotó gracias al doble de Kurtz. Luego, volvió a pegar sencillo el sábado, un misil de 101.7 millas por hora por el jardín derecho, y avanzó hasta tercera con un imparable de Kurtz. El domingo, Cortés cayó abajo 0-2 en la cuenta contra el derecho Michael King antes de desaparecer un cambio sobre la barda del jardín central-derecho, un cuadrangular que dio una chispa inmediata en la victoria de los Atléticos por 5-2.
“Eso estuvo bastante bueno”, reconoció Cortés.
Con hits para abrir los tres juegos de la serie en el Petco Park, además de embasarse nuevamente con boleto como primer bate el lunes en West Sacramento, Cortes siguió ganándose el respeto de sus compañeros en los Atléticos.
“Cada turno es competitivo”, dijo el bateador designado Brent Rooker. “Cada turno es profesional. Se da oportunidades a sí mismo y nos da oportunidades a nosotros para tener éxito. Ha hecho un tremendo trabajo durante los primeros dos meses de este año aprovechando las oportunidades y realmente encabezando nuestra ofensiva”.
Cortés considera un privilegio fungir como primer bate de los Atléticos, algo que hizo apenas tres veces durante su campaña de debut en el 2025. Ya ha pasado tiempo en cada puesto del lineup, iniciando juegos en todos excepto como cuarto bate mientras ha estado en las Mayores, pero sabe que batear primero representa un reto distinto.
“Es un buen cambio de ritmo y (se trata de) embasarse temprano, hacer daño temprano”, comentó.
Hasta ahora, Cortés ha cumplido ambas tareas en su prueba como primer bate de los Atléticos, y el club no ha dado indicios de moverlo del puesto número uno.
Y si eso llega a pasar, hay pocas razones para pensar que Cortés no seguirá produciendo a un alto nivel.
“Siento que Carlos ha sido grandioso para nosotros todo el año”, dijo Kurtz. “Cualquier rol que le han dado, ha tenido éxito. Ha sido excelente para este equipo”.
