CINCINNATI — Tan efusivo como nunca en un terreno de béisbol, el manager venezolano Carlos Mendoza se paró frente al árbitro Carlos Torres, también venezolano, y le apuntó con el dedo. Gritó y gesticuló mientras Torres se quedaba de pie escuchando, antes de informarle a Mendoza, por segunda vez, que ya no era bienvenido en el terreno de juego.
La expulsión de Mendoza en la séptima entrada del martes marcó la más reciente derrota de los Mets, un revés 5-3 ante los Rojos en el Great American Ball Park. También resaltó un área problemática para el equipo durante toda la temporada.
Después de que JJ Bleday recibiera una base por bolas con un pitcheo bajo en cuenta de 3-2 en el séptimo episodio, alguien en la cueva de los Mets, y no fue Mendoza, comenzó a reclamarle a Torres. Los Mets todavía estaban molestos porque Carson Benge había sido ponchado parado con tres pitcheos dudosos en el sexto inning, todos aparentemente fuera de la zona. El problema fue que los Mets habían perdido sus dos desafíos del Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS) temprano en el juego. Eso dejó a Benge sin opciones para apelar.
Cuando Bleday posteriormente negoció el boleto con un pitcheo bien cerrado, los ánimos se caldearon en la banca de los Mets. Torres expulsó a Mendoza primero por los comentarios no identificados desde la cueva, y luego una segunda vez después de que el dirigente salió al terreno a discutir.
“Obviamente, no estaba contento con la zona de strike, especialmente en ese turno al bate de Benge”, indicó Mendoza. “Regresé y miré algunos de los pitcheos, y no me dejó feliz lo que vi”.
Aun así, las cosas podrían haber sido diferentes si los Mets hubieran conservado al menos uno de sus desafíos del ABS. (Los equipos tienen dos por juego, además de desafíos adicionales si los iniciales son correctos). En cambio, los Mets perdieron su primer reto cuando el receptor venezolano Francisco Álvarez cuestionó una bola cantada en cuenta de 2-1 ante Bleday en la primera entrada, y luego el otro cuando Marcus Semien se tocó el casco en un tercer strike cantado con las bases limpias y dos outs en el segundo capítulo.
Álvarez dijo que pensó que su desafío era importante para meter de nuevo al lanzador Kodai Senga en el conteo con un hombre en base en un juego empatado a cero. Pero ambos retos ocurrieron en situaciones de relativamente poco apremio, algo que ha sido una tendencia para los Mets.
Aunque el equipo llegó a la jornada del martes ocupando el 11mo lugar en las Mayores en decisiones revertidas, se ubicaban en el puesto 18 en carreras a favor y en contra usando el ABS. Eso sugiere que si bien los Mets han ganado una buena cantidad de desafíos, pero no lo han hecho regularmente en momentos importantes.
“Fuimos bien agresivos hoy”, confesó Mendoza. “Especialmente pierdes ese primero justo ahí temprano, fue un poco excesivo. Tenemos que hacer un mejor trabajo. Y eso es algo de lo que seguiremos hablando con los muchachos”.
