SAN LUIS -- Es prácticamente imposible encabezar una rotación con más poder estelar y talento en el brazo que el que tienen los Piratas con Paul Skenes, pero también es igual de difícil atravesar el rigor de una temporada sin que los pitchers más profundos de la rotación se establezcan como opciones confiables.
Lanzando en un estadio donde ha tenido mucho éxito, Carmen Mlodzinski dio otro paso hacia esa meta la noche del miércoles, respaldando a los Bucaneros rumbo a una victoria por 7-0 en el segundo juego de una serie de tres encuentros en el Busch Stadium.
Mlodzinski firmó una de las mejores aperturas de su carrera, trabajando cinco innings en blanco y permitiendo apenas cuatro hits, tres de ellos sencillos. Ponchó solamente a un bateador, pero también otorgó apenas una base por bolas, y sus 95 pitcheos representaron la segunda mayor cantidad de lanzamientos en un juego en toda su carrera, superada únicamente por los 101 que realizó contra Cincinnati el 2 de mayo.
Fue la segunda sólida apertura en este estadio para Mlodzinski, quien permitió apenas una carrera en cinco entradas aquí el pasado 7 de abril. En siete presentaciones, incluidas tres aperturas, en San Luis a lo largo de su carrera, Mlodzinski ha limitado a los Cardenales a una efectividad de apenas 2.00. La victoria del miércoles convierte a este estadio en el único donde ha conseguido más de un triunfo.
Konnor Griffin encabezó la ofensiva de Pittsburgh con cuatro hits, empatando la mejor marca de su carrera, y tres carreras anotadas. Spencer Horwitz abrió el marcador en el segundo inning con un jonrón de línea pegado al poste de foul del jardín derecho ante el abridor de San Luis, Michael McGreevy, y Nick Gonzales junto a Jake Mangum añadieron sencillos productores en el octavo inning. Un doble de dos carreras de Bryan Reynolds coronó el ataque tardío y dejó el juego completamente fuera del alcance de los Cardenales.