SAN FRANCISCO -- Cuando Carson Whisenhunt fue enviado a Triple-A Sacramento tras una sólida apertura el 17 de junio en Atlanta, parecía lógico pensar que el zurdo volvería pronto a las Grandes Ligas.
Y así fue. El prospecto número 11 de los Gigantes, según MLB Pipeline, fue llamado desde Triple-A Sacramento el jueves para realizar una apertura en el primer juego de la serie contra los Rockies. En el movimiento correspondiente, Ryan Walker fue enviado a Sacramento.
Whisenhunt aprovechó al máximo su segunda oportunidad en Grandes Ligas en el 2026, al limitar a los Rockies a tres hits y dos carreras en 5.2 innings durante la victoria de San Francisco por 8-2.
Whisenhunt registró cuatro ponches, dos con su cambio de velocidad, uno con su recta de cuatro costuras y otro con su slider. Aunque otorgó cuatro bases por bolas, logró salir de los momentos de apremio.
Antes del juego, el manager Tony Vitello destacó la "divertida y positiva simplicidad" que muestra Whisenhunt sobre la lomita como una buena opción frente a unos Rockies que llegaron al jueves con la sexta mayor cantidad de carreras anotadas (457) en la Liga Nacional y el cuarto mejor OPS (.752).
A la ofensiva, dos de los pocos aspectos positivos de la frustrante temporada 2026 de los Gigantes volvieron a destacar. Casey Schmitt conectó su séptimo jonrón en la primera entrada del año, una cifra que lo coloca en territorio de Barry Bonds, ya que esos siete vuelacercas antes del juego número 95 de la temporada son la mayor cantidad para un jugador de los Gigantes desde que Bonds pegó ocho en el 2001.
En el cuarto inning, Bryce Eldridge conectó el primer Splash Hit de los Gigantes desde el 24 de septiembre pasado, cuando lo consiguió Rafael Devers. Eldridge castigó un slider de Ryan Feltner en cuenta de 3-1 y envió la pelota hasta McCovey Cove para su octavo cuadrangular en 51 juegos.
Esos dos jonrones, sumados a un quinto capítulo de dos carreras, fueron suficientes para contener a los Rockies y evitar que los Gigantes cayeran a 17 juegos por debajo de .500 por primera vez desde que terminaron la temporada del 2017 con récord de 64-98.
Whisenhunt, de 25 años, fue reconocido como Lanzador del Mes de mayo en la Liga de la Costa del Pacífico. En total, dejó efectividad de 4.42 en 16 presentaciones, 15 de ellas como abridor, con 82 ponches en 77.1 innings para los River Cats.
Vitello evitó confirmar si Whisenhunt permanecerá en la rotación en el corto plazo, especialmente con la cercanía de la pausa por el Juego de Estrellas, aunque dejó claro que el zurdo aporta una dimensión diferente al cuerpo de lanzadores.
"Creo que su futuro está aquí", dijo Vitello. "Lo mencioné ayer, o en algún momento. Me gusta mucho que ofrece un aspecto distinto, incluso comparándolo con otro zurdo como Robbie [Ray]. Sin duda representa un reto diferente para el rival".
En cuanto a Walker, la temporada del 2026 ha sido muy complicada. Dos años después de registrar una brillante efectividad de 1.91 en 76 apariciones como relevista, no ha podido recuperar esa consistencia.
Había permitido carreras en cada una de sus cuatro salidas de julio, con un total de nueve anotaciones en 4.2 innings, incluidas tres en la derrota de los Gigantes por 10-0 ante los Azulejos un día antes de ser enviado a Triple-A.
Es la segunda vez que Walker es enviado a Sacramento en esta temporada.
¿Cuál fue el mensaje de Vitello para el derecho?
"Principalmente, que siga trabajando", respondió el manager. "Creo que la primera vez fue algo que él mismo veía como necesario, y en esta ocasión también sentía que lo necesitaba. Obviamente, la confianza es un tema del que hemos hablado mucho, tanto para nuestro equipo como en otras situaciones. Ésa es la clave. Cuando enfrentas a los mismos bateadores una y otra vez, especialmente conforme pasa el tiempo, no hay mucho que puedas cambiar de tu repertorio o de tus lanzamientos. Pero sí puedes hacer ajustes".
