Manager del Año HOY: Los candidatos

10 de noviembre de 2020

Cada temporada de Grandes Ligas presenta sus propios retos particulares para los managers. Pero nunca había habido una temporada como la del 2020. COVID-19, una ronda regular de 60 juegos, además de los típicos casos de lesiones y otros contratiempos inevitables convirtieron la campaña que acaba de terminar en una increíblemente complicada de navegar para los hombres al frente de cada club.

Por todo lo expresado anteriormente, haber sido nominado como finalista al premio Manager del Año en cada liga es ya de por sí un logro en sí mismo. Aquí, un vistazo a cada uno de los seis candidatos.

LIGA AMERICANA

Kevin Cash, Rays

Durante las últimas tres temporadas, Cash se ha establecido como uno de los mejores dirigentes en las Mayores, y su mejor trabajo hasta ahora fue en el 2020. En un año en que no había una guía para saber cómo manejar las cosas, Cash pareció tener todas las respuestas. Además de dejarle saber a todo el mundo que tenía “todo un establo” con serpentineros que lanzan a 98 millas por hora, la presencia de Cash en el dugout fue clave para el joven equipo de los Rays. Durante la campaña, los jugadores y los coaches de los Rays expresaron que la habilidad de Cash para permitir que fuesen ellos mismos en el clubhouse jugó un rol clave en el éxito de la novena.

Cash mantuvo la calma cuando los Rays iniciaron el año con récord de 5-7. También se mostró calmado (al menos frente a los medios) cuando los Rays tuvieron a 12 lanzadores en la lista de lesionados, cinco de ellos fuera por toda la temporada. A pesar de las lesiones y la incertidumbre de esta temporada, Cash y sus Rays terminaron con el mejor récord de la Liga Americana, 40-20, ayudando a la organización a asegurar su primer título de la División Este desde el 2010. Rick Rentería y el puertorriqueño Charlie Montoyo son ciertamente dos candidatos con argumentos de sobra, pero tras dos años terminando en el tercer lugar en esta votación, es hora de que Cash se lleve a casa el premio -- Juan Toribio

Charlie Montoyo, Azulejos

Todos los pilotos de la Gran Carpa enfrentaron nuevos obstáculos en esta temporada recortada del 2020, pero sólo Montoyo tuvo que lidiar con esas trabas mientras jugaba toda la campaña fuera del hogar usual de su equipo. Toronto convirtió su estadio de Triple-A en Buffalo, Sahlen Field, en su “casa” durante buena parte del año. Montoyo les pidió a sus jugadores que aceptaran el reto y el club respondió con récord de 32-28 y su primera presentación en la postemporada desde el 2016.

Montoyo, consciente de la juventud de su roster, les dio consistentemente a sus jugadores segundas y terceras oportunidades para que aprendieran de sus errores en el terreno. Jugadores rivales y coaches de otros equipos elogiaron la labor de Montoyo por el trabajo hecho con sus muchachos fuera del terreno, y eso es exactamente lo que vimos en una temporada en la que esas cosas fueron más importantes que nunca. -- Keegan Matheson

Rick Renteria, Medias Blancas

Los Medias Blancas y Rentería cortaron vínculos 10 días después de la derrota de Chicago en el Juego 3 de la Serie del Comodín en Oakland, poniendo fin a sus cuatro años al frente del club. Rentería se despidió a lo grande, con el equipo logrando récord de 35-25 y consiguiendo su primer boleto a octubre desde el 2008 y su primera temporada jugando sobre .500 desde el 2012.

Rentería estuvo al frente de la reconstrucción de los Medias Blancas por tres años antes del 2020, perdiendo 284 juegos en total pero ayudando a desarrollar a los mejores jóvenes de la organización. En el 2020, el proceso se completó cuando Chicago aseguró su pase a la postemporada con una victoria sobre Minnesota el 17 de septiembre. Los Medias Blancas perdieron ocho de sus últimos 10 partidos de la temporada regular, incluyendo una barrida de cuatro juegos en Cleveland, terminando empatados con los Indios en el segundo lugar de la división y a un juego de los punteros Mellizos.

Rentería y su cuerpo técnico ayudaron a convertir la campaña en un éxito a pesar de tener sólo dos abridores realmente consistentes, Lucas Giolito y Dallas Keuchel, de principio a fin. Los Medias Blancas fueron uno de los mejores equipos ofensivos de Grandes Ligas y jugaron con intensidad desde el primer día de la temporada, una característica de los equipos de Rentería desde que asumió el mando de la novena._ -- Scott Merkin_

LIGA NACIONAL

Don Mattingly, Marlins

Nadie creía que los Marlins llegarían a la postemporada en el 2020 y ésa es la razón más obvia para pensar que Mattingly se merece el premio al Manager del Año de la Liga Nacional. Salvo aquellos allegados a la organización, muchos pronosticaron que Miami terminaría en el último lugar en la División Este de la Liga Nacional. Pero los argumentos de Mattingly para merecer este honor van mucho más allá del hecho de que los Marlins fueron a la postemporada vez primera desde el 2003.

La forma siempre calmada de manejarse de Mattingly fue crucial en un año sin precedentes por la pandemia mundial. Y ningún manager lidió con más adversidad que Mattingly. En la primera semana de la campaña, los Marlins tuvieron a 18 jugadores infectados con el COVID-19. En esos días, el equipo pasó más de una semana en cuarentena en un hotel de Filadelfia. Cuando recibieron el visto bueno para jugar, los Marlins arrancaron con cinco victorias seguidas. En total, usaron a 61 jugadores distintos, incluyendo 18 que hicieron su debut en las Grandes Ligas. Mattingly reconoció que había momentos en los que no reconocía ni las caras ni los nombres de algunos de los jugadores añadidos al roster. Sin embargo, nunca puso excusas.

Cuando los Marlins tuvieron que interrumpir una estadía en casa para hacer un viaje de un día a Nueva York para medirse con los Mets en un partido reprogramado, Mattingly notó que sus jugadores no estaban contentos. Pero igual se montaron en el avión y doblegaron a Jacob deGrom. Sin importar cuál fuera el obstáculo, Mattingly tuvo a sus jugadores preparados. Los resultados dejan en claro que Mattingly debería unirse a Jack McKeon (2003) y Joe Girardi (2006) como los únicos dirigentes de los Marlins en ganar el premio al Manager del Año que entrega la BBWAA._ -- Joe Frisaro_

David Ross, Cachorros

La gran interrogante alrededor de la contratación de Ross como manager de los Cachorros era que podía ponerse los zapatos de jefe después de haber sido compañero de equipo y amigo de algunos de los jugadores del equipo. En su primera rueda de prensa, hace ya más de un año, Ross comentó lo siguiente:

“Quiero seguir siendo quien soy. Pienso que estos muchachos me siguieron cuando estuve aquí como jugador. No creo que eso vaya a cambiar como manager. Es cuestión de tener esas conversaciones con ellos, seguir ajustándonos a las rutinas diarias y comunicarme con estos muchachos sobre lo que se espera de ellos”.

Nadie sabía la cantidad de ajustes que se requerirían en el 2020.

Después de quedar fuera de la postemporada en el 2019, los Cachorros retomaron el título divisional y pasaron a octubre por quinta vez en seis años. Mientras el mundo del béisbol lidiaba con la pandemia, los Cachorros no tuvieron un solo jugador positivo en el 2020. Ross puso el ejemplo desde el tope. Sus coaches y jugadores fueron inteligentes y disciplinados dentro y fuera del terreno.

Hubo lesiones en la rotación (Tyler Chatwood y el colombiano José Quintana se perdieron gran parte de la campaña) y un montón de problemas con la ofensiva, con jugadores clave como el puertorriqueño Javier Báez, Kris Bryant, Anthony Rizzo y Kyle Schwarber jugando por debajo de su nivel. Además, el bullpen fue un desastre al principio, antes de convertirse en una fortaleza en la recta final.

Los Cachorros aprovecharon un gran arranque (13-3) para ganar el título de la División Central y nunca hubo ningún problema relacionado con la transición de Ross de excompañero a dirigente. En un año tan complicado para todos, se podría argumentar que esa buena relación de Ross con sus jugadores lo ayudó en su primer año como timonel. -- Jordan Bastian

Jayce Tingler, Padres

La primera temporada de Tingler frente a los Padres estuvo llena de complicaciones sin precedentes causadas por la pandemia del COVID-19. El piloto novato superó esos retos y dirigió el gran viraje en San Diego.

Tingler, cuya contratación en octubre del 2019 se consideró una sorpresa, asumió el mando de un equipo que venía de terminar con récord de 70-92 y en el sótano del Oeste de la Liga Nacional. Estuvo al frente del primer pase a la postemporada de la franquicia en 14 años y del segundo mejor récord del Viejo Circuito.

Una mezcla de calma y tenacidad en el dugout, Tingler recibió reseñas de cinco estrellas de sus jugadores por su habilidad para conectar con ellos sin parecer despótico. Ayudó a cuidar de uno de los más electrizantes grupos de jugadores en todo el béisbol, un equipo que jugaba con fiereza y sin miedo a expresar sus emociones.

Estratégicamente, Tingler lidió con lesiones en su bullpen en la primera parte de la temporada. Durante algunas semanas, el grupo tuvo problemas. Pero Tingler apretó los botones adecuados y, cuando terminó la campaña, los Padres tenían a uno de los mejores cuerpos de relevistas de la Gran Carpa.

No hay dudas de que los Padres del 2020 fueron totalmente distintos a los Padres de la década pasada. Tingler merece parte de ese crédito. ¿Cuánto crédito exactamente? Eso es lo que decidirán los votantes. -- AJ Cassavell