Nolan Arenado fue presentado a los fanáticos de los Cardenales a través de Zoom en febrero del 2021. En ese momento, dijo que no veía la hora de jugar para el equipo el mayor tiempo posible y ganar todos los años.
Los Cardenales habían hilvanado 13 temporadas consecutivas con récord positivo antes de ese año, mientras que el club anterior de Arenado, los Rockies, venían de la segunda campaña de lo que ahora es una racha de siete años con récord negativo. Los Cardenales siempre eran buenos, y ahora tenían a Arenado. “[Perder es] algo que no me preocupa con San Luis”, dijo en aquel entonces.
Arenado ciertamente tuvo sus momentos con los Pájaros Rojos, pero su tiempo en el Busch Stadium no resultó exactamente como él y todos los demás pensaban. San Luis llegó a los playoffs en sus primeras dos temporadas con el equipo, pero solo disputó tres juegos de postemporada en total, perdiéndolos todos. El club procedió a registrar un récord perdedor en dos de las últimas tres campañas de Arenado, igualando el total de temporadas por debajo de .500 de la franquicia entre 1998 y 2022.
El martes, la etapa de Arenado en San Luis terminó con un esperado cambio, ya que los Cardenales lo enviaron a los Diamondbacks por dinero en efectivo y el derecho Jack Martínez, una selección de octava ronda en el Draft de MLB de 2025 que no figura en la lista de los mejores 30 prospectos de San Luis, según MLB Pipeline.
Aquí hay cinco conclusiones inmediatas del trato:
1. La saga de Arenado finalmente termina en San Luis
Una de las mayores preocupaciones para los Cardenales y sus aficionados al comenzar el 2026 era que Arenado todavía estuviera en el roster cuando iniciaran los Entrenamientos de Primavera en febrero. Después de todo, el año pasado la llegada de Arenado a Jupiter, Florida, fue bien incómoda tras una temporada muerta de intentos fallidos por cambiarlo.
Eso no quiere decir que sea una separación conflictiva ni nada parecido, pero Arenado no ha encajado en este roster de San Luis desde hace un tiempo. Y eso es especialmente cierto en el 2026, con el nuevo presidente de operaciones de béisbol, Chaim Bloom, tratando de orquestar una reconstrucción y liberar espacio en el roster para el talento joven.
Los Cardenales estaban tan seguros de que cambiarían a Arenado que el manager Oliver Marmol le permitió salir al terreno el último día de la temporada 2025 y luego lo reemplazó de inmediato, asegurándose de que recibiera una ovación final de los fieles del Busch Stadium. Con la cláusula de no cambio de Arenado y su valor en declive, eso no era una certeza. Pero ahora ha sucedido, y San Luis puede seguir adelante.
2. Los D-backs mejoraron, pero realmente necesitan un repunte de Arenado
El venezolano Eugenio Suárez fue un monstruo para los Diamondbacks la temporada pasada antes de ser enviado a los Marineros en la Fecha Límite de cambios. Su reemplazo, Blaze Alexander, fue, bueno, mucho menos que un monstruo. Adquirir a Arenado lo convierte en el verdadero reemplazo de Suárez para las próximas dos temporadas, razón por la cual probablemente deba decirse que los números ofensivos de Arenado en 2025 fueron más débiles que los de Alexander.
Arenado tuvo la peor campaña ofensiva de su carrera, por un amplio margen, en el 2025, y tuvo dificultades particulares en la segunda mitad, bateando .175 en julio (sin jonrones) y .250 en el mes final de la temporada regular. Sigue siendo un gran defensor y una presencia veterana en el clubhouse, pero si solo aporta los números del año pasado, será una decepción. Nadie espera que Arenado regrese al nivel del 2022 que lo llevó a terminar tercero en la votación para el JMV de la Liga Nacional, pero incluso volver al promedio de la liga en el plato —donde estuvo en 2023-2024— sería una victoria para Arizona.
3. Ahora, los Cardenales pueden dedicar toda su atención a Brendan Donovan
Aunque se consideraban tratos separados por diferentes razones, los cambios pendientes de Arenado y Donovan eran los dos puntos más grandes que quedaban en la agenda de Bloom para esta temporada muerta. Mover a Arenado se trataba de liberar espacio en el roster y tiempo de juego para los jugadores jóvenes, específicamente Nolan Gorman y el prospecto de élite J.J. Wetherholt, el prospecto número 5 del béisbol. Mover a Donovan se trata de obtener un talento joven significativo a cambio.
Hay muchos contendientes que, ahora que Alex Bregman está fuera del mercado de agentes libres y Bo Bichette presumiblemente está por seguirlo, estarán muy ansiosos por adquirir a Donovan y sus dos temporadas restantes de control del club. Donovan, quien cumple 29 años este viernes, puede jugar múltiples posiciones, batea la pelota con fuerza y consistencia, y es un líder que ayudaría a cualquiera. Los Marineros podrían ofrecer más, pero los Medias Rojas —un equipo con el que Bloom ya ha hecho dos cambios en esta temporada muerta— podrían necesitarlo aún más si no consiguen a Bichette. De cualquier manera: Donovan es el siguiente, y es razonable sospechar que un movimiento ocurrirá pronto.
4. Es divertido soñar con un movimiento más de los D-backs (y dos reencuentros)
La mejor temporada de Arenado en San Luis fue en el 2022, cuando encabezó la Liga Nacional en WAR según Baseball Reference y FanGraphs, con un slugging de .533, ganando su décimo (y último hasta ahora) Guante de Oro y terminando tercero en la votación para el Jugador Más Valioso. El jugador que terminó primero en la carrera por el JMV de la Nacional esa temporada no fue otro que su entonces compañero en los Cardenales, Paul Goldschmidt, con quien jugó durante cuatro campañas formando una de las mejores combinaciones de esquinas del cuadro en el béisbol.
Pues resulta que Goldschmidt -- uno de los mejores jugadores en la historia de los D-backs -- es agente libre, y Arizona tiene una vacante para un primera base/bateador designado derecho. ¿Podría haber un reencuentro -- bueno, dos reencuentros -- en el destino de los D-backs?
5. La etapa de Arenado en San Luis fue un éxito relativo
Después de algunas temporadas perdedoras difíciles en Colorado, Arenado de verdad pensó que tendría la oportunidad de llegar a una Serie Mundial con San Luis. Su mejor chance llegó en el 2022, junto a Goldschmidt y una versión renovada de Albert Pujols, quien registró un OPS de 1.103 en la segunda mitad de su última temporada. No funcionó -- y hay que decir que Arenado bateó de 12-1 en tres juegos de postemporada en total con los Cardenales -- pero en general, Arenado fue indudablemente positivo para San Luis en sus cinco temporadas, aunque se desvaneció hacia el final.
Fue, en muchos sentidos, la última de esas estrellas de los Cardenales, alguien que, cuando probablemente entre al Salón de la Fama (y asumiendo que el boricua Yadier Molina también lo haga), habrá continuado la racha de San Luis teniendo a un miembro del Salón en su roster cada año desde el 2000. (Si Mark McGwire entra alguna vez, esa seguidilla se remontaría hasta 1914).
Pero también hay que decir que si Arenado entra a Cooperstown, parece probable que lo haga como un Rockie, al menos basándose en los números de su carrera. Arenado acumuló un bWAR de 39.7, 1,206 hits, 235 jonrones y ocho Guantes de Oro con Colorado, comparado con un bWAR de 18.1, 715 hits, 118 cuadrangulares y dos Guantes de Oro en San Luis. Tuvo la mayoría de las mejores temporadas de su carrera con Colorado e incluso un éxito ligeramente mayor en postemporada allí.
Los Cardenales han sido conocidos por tener estrellas. Pero con la partida de Arenado... ahora su mirada se centra en forjar a las próximas.
