Después de semejante fin de semana, es fácil entender por qué los fanáticos de los Nacionales podrían sentirse ya entregados y los de los Astros con la champaña ya en el refrigerador. Pero contrario a lo que uno haya podido sentir al terminar el Juego 5, la realidad es que esta serie no se ha terminado. Así que si usted es un seguidor de Washington buscando un rayito de esperanza, permítame ofrecerle cinco razones para seguir creyendo:
1. La rotación está cuadrada a la perfección
Obviamente perder a Max Scherzer para el Juego 5 fue un duro golpe, pero si logra recuperarse para un potencial Juego 7, Washington tendría a sus dos mejores pitchers para los juegos más importantes de la temporada: Stephen Strasburg el martes en el Juego 6 y Scherzer en un posible Juego 7. Quienes pensaban que Washington podía ganar esta serie, siempre lo hicieron asumiendo que ese dúo Strasburg-Scherzer jugaría un papel determinante. Bueno, si los dos dominan en sus últimos dos juegos, los Nacionales todavía podrían coronarse.
2. No tendrán que enfrentar a Cole por más de uno o dos innings el resto del camino
Sobra decir que el Cole que vimos en el Juego 1 fue la excepción. ¿Lo vieron el domingo? Impresionante. De principio a fin. Y salvo que tire uno o dos innings como relevo en un teórico Juego 7, los Nacionales no tendrán que lidiar más con él. Washington le pegó fuerte a Justin Verlander en el Juego 2 y aunque sólo le hicieron una carrera a Zack Greinke en el Juego 3, el derecho lució como cualquier cosa menos dominante.
3. Siguen teniendo a todas esas estrellas
Era fácil olvidarlo el fin de semana, pero los Nacionales siguen teniendo un montón de estrellas, así no hayan hecho mucho entre los Juegos 3-5. El dominicano Juan Soto está bateando, pero el resto no: Anthony Rendón anda en .200 durante la serie, Trea Turner .136 y Howie Kendrick .222. Sí, andan apagados, pero todos tienen el talento para despertar en cualquier momento. Con toda esa buena vibra que tienen en el clubhouse y el dugout, Washington es de esos equipos capaces de volver a prenderse en cualquier momento.
4. Los Cachorros remontaron de la misma manera hace tres años
Como ya se ha dicho, ninguna Serie Mundial ha ido a siete juegos con el visitante ganándolos todos, así que eso es mala señal para Washington. ¡Sin embargo! Si está buscando un ejemplo de un club que fue a la carretera abajo 3-2, para luego ganar dos y coronarse, no hace falta remontarse muy atrás: los Cachorros lo hicieron ante los Indios en el 2016. De hecho, Chicago llegó a estar abajo 3-1 antes del Juego 5. El punto es que no vale la pena enfocarse en eso de que nunca en una serie a siete juegos el visitante ha ganado todos los partidos. Lo que lo Nacionales están tratando de lograr pasó hace apenas tres años.
5. ¡El béisbol es bien raro!
Fue raro que los Nacionales ganaran los dos primeros juegos en Houston y fue raro también que los Astros dominaran de tal manera los próximos tres en Washington. Pero el béisbol es así, loco. El Juego 6 será un duelo Strasburg-Verlander… y podría terminar 13-12. La mejor exhibición de pitcheo antes de la de Cole el domingo fue la del novato mexicano José Urquidy en el Juego 4. Es un juego impredecible. Washington puede pasarle por encima martes y miércoles a los Astros. ¿Por qué no? Por eso estos juegos son tan divertidos. Hay dos equipos que pueden ganar la Serie Mundial en estos momentos y uno de ellos son los Nacionales. No, no son los favoritos. Pero claro que podrían hacerlo.