DENVER -- Durante la mayor parte del verano, los Orioles han estado luchando cuesta arriba. Su récord llegó a caer en dos ocasiones hasta nueve juegos por debajo de .500, con marca de 39-48 el 30 de junio y 42-51 el 8 de julio. A menudo se mantuvieron entre tres y siete juegos por debajo de esa marca.
Pero justo antes de que el calendario cambiara a septiembre, Baltimore alcanzó un punto en el que no había estado en cuatro meses: .500.
En la última noche de agosto, el lunes, los encendidos Orioles mejoraron a 69-69 con una victoria por 2-1 sobre los Rockies en el primer juego de la serie en el Coors Field. Los Orioles consiguieron su octavo triunfo en 10 encuentros y ahora están a sólo medio juego de los Guardianes (69-68) por el tercer puesto del Comodín de la Liga Americana.
Baltimore no tenía récord de .500 desde que estaba 15-15 el 30 de abril, entre los dos juegos de una doble cartelera contra Houston.
Sin embargo, esta vez no habría sido posible sin una increíble atrapada de Colton Cowser para terminar el juego, robándole a Jake McCarthy lo que habría sido un jonrón de dos carreras para dejar tendidos a los Orioles. En cambio, Cowser realizó una espectacular atrapada saltando contra la pared del jardín central para ponerle fin al encuentro.
Los Orioles siguen aprovechando un tramo más favorable de su calendario, colocándose en posición de disputar juegos importantes durante el último mes de la temporada regular. Hasta ahora, en su actual gira de nueve juegos por tres ciudades, ganaron dos de tres ante los Cardenales (68-70) y barrieron una serie de tres encuentros frente a los Atléticos (53-85). Ahora, Baltimore ha comenzado con el pie derecho contra Colorado (52-86).
El primer juego de la serie del lunes fue demorado una hora y 38 minutos por tormentas eléctricas después del quinto inning. En ese momento, el encuentro estaba empatado 1-1. Los Rockies anotaron primero con un sencillo impulsor de Jordan Beck con dos outs en la parte baja del cuarto episodio, pero los Orioles respondieron de inmediato con dobles consecutivos de Dylan Beavers y el dominicano Samuel Basallo para abrir la parte alta de la quinta entrada.
Después de que el abridor de Baltimore, Cade Povich, lanzó cinco innings de una carrera, y tras la demora, el cuarteto de relevistas de los Orioles conformado por Grant Wolfram (dos entradas), Alex Hoppe (un tercio), Rico García (dos tercios) y Andrew Kittredge (una) mantuvo a los Rockies en blanco el resto del camino. Kittredge también retiró sin daños el noveno episodio para apuntarse su noveno salvamento del año, estableciendo una nueva marca personal.
Los Orioles anotaron la carrera decisiva en el séptimo capítulo pese a no conectar un hit en el inning. Llenaron las bases con un out gracias a tres boletos, y Coby Mayo anotó desde la antesala cuando Cowser llegó a salvo a primera en un rodado para jugada de selección. Cowser inicialmente fue declarado out en primera para lo que habría sido una doble matanza que terminaba la entrada, pero la decisión fue revertida tras la revisión de la repetición.
