Jonrones…¡que nunca fueron! Cómo el viento y un techo robaron a Happ y Álvarez

3:31 PM UTC

conectó un enorme jonrón en el Día Inaugural en Chicago. Más o menos. Lo mismo hizo el cubano en Houston. Bueno, más o menos.

Eso no lo explica el boxscore, porque Happ se fue de 5-1 (un sencillo) con tres ponches, mientras los Cachorros caían ante Washington 10-4, De su parte, Álvarez se embasó únicamente por boletos en una derrota 3-0 ante los Angelinos. Ninguno recorrió las bases. Ninguno verá aumentar sus columnas de jonrones en su estadísticas. Ninguno anotó. Sus equipos no ganaron.

Fue más fácil ver lo que le ocurrió al enorme batazo de Álvarez en la primera entrada contra los Angelinos: Golpeó las vigas del techo en el Daikin Park, desviándose inofensivamente hacia los asientos en territorio foul por la raya del jardín derecho. Se decretó como un batazo de foul, una decisión que fue confirmada tras la revisión en video.

En Chicago, el único espectador con guante que atrapó un recuerdo con el batazo de Happ fue el patrullero izquierdo de los Nacionales, James Wood, quien capturó la pelota mucho antes de la franja de advertencia — a unos meros 322 pies del plato, para ser exacto — para el segundo out del noveno inning.

El hecho de que no pasara por encima de la cerca — seguramente a estas alturas ya te habrás dado cuenta de que no fue un cuadrangular, según las reglas — no tiene casi nada que ver con Happ y casi toda la culpa la tuvo el notorio viento del Wrigley, porque aquí es donde entra el ‘récord’: Debido a la ráfaga de brisa en ese momento, el tablazo de Happ fue empujado unos increíbles 113 pies hacia adentro por el viento.

Wind was the difference between Happ hitting one onto Waveland or an easy flyout to left.
Wind was the difference between Happ hitting one onto Waveland or an easy flyout to left.

Es la mayor distancia que el viento le ha quitado a un posible vuelacerca en la base de datos de Weather Applied Metrics, la cual cubre la totalidad de las tres temporadas anteriores. En un día tranquilo, el batazo de Happ habría recorrido aproximadamente 435 pies. ¿En un día con el viento soplando hacia afuera? No habría caído en el guante de Wood. Tal vez ni siquiera seguiría en el estado de Illinois.

El jueves, obviamente, no fue un día tranquilo, con un pronóstico que anunciaba granizo y el viento soplando hacia adentro a 22 millas por hora desde el jardín izquierdo, y con ráfagas de hasta 30 mph cuando Happ llegó al plato. Basta con ver cómo reaccionó cada transmisión, entre risas, al ver cómo Wood tuvo que pasar de “observar un batazo que seguramente iba a ser HR” a “tener que correr hacia adelante por él”.

Puedes ver el efecto más claramente al observar la ruta tortuosa que tuvo que tomar. Si bien a Wood no se le considera generalmente un gran defensor, tampoco fue una mala ejecución de su ruta. Estaba persiguiendo una pelota que no tomó ningún tipo de trayectoria que un defensor esperaría.

What it's like to be a left fielder on a very windy day at Wrigley.
What it's like to be a left fielder on a very windy day at Wrigley.

Entonces, cuando decimos que “Happ conectó un jonrón”, realmente hizo casi todo lo que podía hacer. Cuando hizo contacto con esa recta del cubano Cionel Pérez, conectándola a 108.5 mph y con un ángulo de despegue de 32 grados, dio un bambinazo esencialmente garantizado. De verdad no es una exageración; esa combinación en años anteriores ha resultado en cuadrangular el 97 por ciento de las veces. Pero no en esta ocasión.

Casi literalmente, no había nada más que Happ pudiera haber hecho aquí, excepto no estar en ese estadio en ese momento. Puede que recuerdes que cuando vimos por primera vez los datos del viento hace un año, por supuesto fue el Wrigley el que se ubicó cerca de la cima entre lo más afectados por el viento. Y aunque a veces eso crea batazos masivos (como, digamos, el bombazo de 482 pies de Jarred Kelenic en el 2023), también puede hacer algunas cosas locas, como cuando Patrick Wisdom disparó un tablazo enorme que también fue empujado hacia atrás por más de 100 pies, causando un caos para la defensa de los Azulejos.

Con eso en mente, presentamos lo que ahora es el segundo batazo más frenado por el viento. No fue un jonrón y nunca iba a ser un jonrón. Pero también ocurrió el jueves en el Wrigley. “Elevado, jardín izquierdo”, dijo tranquilamente el narrador de los Cachorros, Boog Sciambi, antes de darse cuenta de lo que en realidad iba a hacer el batazo del dominicano Luis García Jr.: “No, es hacia el campo corto”.

El viento en contra de 30 mph le costó a García Jr. 111 pies de distancia. Así es. No son sólo los posibles cuadrangulares los que tienen que lidiar con esto.

Por si no estaba claro ya, cuando clasificamos recientemente a todos los estadios en términos de qué tan fácil era jugar defensa en los jardines — o no — el Wrigley quedó como el segundo más difícil, sólo por detrás de San Francisco. No es difícil ver por qué. Hace que las heroicidades de Pete Crow-Armstrong luzcan aún más impresionantes.

Si recuerdas nuestro análisis profundo sobre si el famoso jonrón del “asiento rojo” de Ted Williams fue realmente a 502 pies de distancia — no lo fue, fue más lejos — también recordarás la matemática. El viento, en la dirección correcta, puede agregar o quitar aproximadamente 18.8 pies por cada 5 mph adicionales. Cuando Happ y García tenían 30 mph soplando directamente hacia ellos, bueno, ahí están tus más de 100 pies.

El Wrigley Field, después de todo, puede ser conocido por ser un entorno amigable (Friendly Confines), pero también es la Ciudad de los Vientos por un motivo.

El viento importa, al igual que las vigas en el techo de un estadio techado. El viento privó a Happ de su primer cuadrangular de la temporada, al igual que las vigas en Houston se lo hicieron a Álvarez. En el caso de Happ, el obstáculo también le dio algo parecido a un nuevo récord. Al menos hasta el próximo juego en casa.