
Los Yankees de Nueva York técnicamente no han sido “vendedores” en las fechas límites de cambios en Grandes Ligas desde la temporada 2016. En aquel entonces, los Yankees hicieron lo impensable: cambiar estrellas a cambio de prospectos. Quizás la primera vez que hacían esto desde 1989 cuando negociaron a Rickey Henderson.
Si damos un vistazo a las movidas efectuadas por esos días siete años atrás, veremos que los Bombarderos del Bronx negociaron a Carlos Beltrán a los Rangers de Texas a cambio de prospectos como Dillon Tate, Erik Swanson y Nick Green. Ninguno de los tres llegó a lo que se esperaba de ellos y todos fueron luego negociados a otros equipos o dejados en libertad.
Otro de los cambios de esa fecha fue el de traspasar a uno de sus mejores relevistas en Andrew Miller a los Indios de Cleveland a cambio de Clint Frazier, que llegaba como uno de los mejores prospectos del béisbol al igual que el pitcher zurdo Justus Sheffield, ranqueado en el lugar 31 entre los mejores talentos de ligas menores y sin embargo tampoco pudieron llenar las expectativas y al igual que en el ejemplo anterior, terminaron saliendo de ambas piezas.
El punto es que en este 2023 los Yankees tienen decisiones muy grandes que tomar. La primera es decidir si vender o comprar. La gerencia ha sido muy clara siempre con el mensaje de que cada temporada la meta es solo una: ganar la Serie Mundial pero el problema ha sido que por 14 años no lo han conseguido.
¿Será que se vuelven vendedores otra vez?
Para comprar se necesitan piezas que generen interés en los demás equipos que quieren vender, el primer problema que tienen los Yankees es que de los primeros 100 prospectos del béisbol de Grandes Ligas, los Bombarderos tienen solo dos jugadores dentro: Jasson Domínguez y Austin Wells.
En la tabla de posiciones con 60 choques por disputar, los Yankees están en el sótano del Este de la Liga Americana, a ocho juegos del primer lugar que son los Orioles y a 2.5 juegos del tercer comodín.
¿Estarían los Yankees dispuestos a cambiar al “Marciano” o a su futuro cátcher?
Jasson Domínguez es un fenómeno, un talento que promete muchísimo pero quizás le pueda quedar un año más o quizás dos para llegar a Las Mayores, Austin Wells por su parte, parece listo para el próximo nivel y teniendo en cuenta que José Treviño se ha lesionado, no sería loco ver a Wells debutar el próximo mes o en septiembre con el aumento del roster.
La organización entre sus necesidades tiene las de un jardinero izquierdo, un cátcher, quizás una tercera base y algo de pitcheo no suena descabellado. Ese cátcher puede ser Wells, ese jardín izquierdo todavía no es Domínguez.
En las menores hay piezas interesantes del lado ofensivo como: Estevan Florial, Andrés Chaparro, Jamie Westbrook, Everson Pereira o Trey Sweeney.
Desde el punto de vista de pitcheo algunos nombres importantes de las granjas son: Yoendrys Gómez, Clayton Beeter o Will Warren.
Si existe una temporada en que la gerencia del equipo más afamado del béisbol pueda tomar la decisión de mejorar sus granjas y salir de algunos jugadores que no tienen futuro con el uniforme a rayas, es esta. El lado complicado es que jugadores como Giancarlo Stanton, Josh Donaldson, D.J LeMahieu, Luis Severino o Anthony Rizzo, tienen en común altos contratos que debería asumir quien los reciba, bajo rendimiento en esta contienda y con edades avanzadas y un historial de lesiones que hace difícil que alguien negocie con ellos.
Brian Cashman puede intentar su magia, la misma con la que trajo a un Bobby Abreu, Nick Swisher, Roger Clemens o David Justice en el pasado, pero también podría fracasar en el intento como pasó con Joey Gallo, Sonny Gray, Tyler Clippard, Frankie Montas, el propio Donaldson o si vamos atrás en sus primeros años de GM, el mandar a Mike Lowell a los Marlins.
Quedan 60 juegos, todo puede cambiar en un par de semanas. Para bien o para mal, pero quedan emociones por vivir, noches por ir a la cama sufriendo o momentos de felicidad si eres un fanático de los Yankees de Nueva York. Acomódese, a la novela del Bronx le quedan episodios.
