HOUSTON – Todo está en manos de Stephen Strasburg; la temporada, la serie y pronto, su opción de salirse del contrato.
Desde la perspectiva de los Nacionales, tendrán la oportunidad en el Juego 6 de la Serie Mundial ante los Astros y Justin Verlander, de forzar un séptimo y decisivo juego.
Abajo en la serie 3-2, los Nacionales contarán en el Minute Maid Park con Stephen Strasburg.
“Es un honor tremendo poder lanzar a estas alturas de la temporada”, dijo Strasburg. “Voy a salir y competir con todo lo que tengo”.
Eso le ha dado a los Nacionales a lo largo de una tal vez subestimada carrera. Desde su año de novato en el 2010, Strasburg tiene una EFE+ de 130 (lo que significa que es un 30% mejor que el promedio de la liga), siendo el octavo mejor en las Mayores entre los lanzadores con al menos 1,000 entradas.
El 2019 ha sido uno de sus mejores años, con efectividad de 3.15 y un índice de 5.02 ponches por cada boleto en 237 entradas de labor.
Strasburg siempre ha sido una sensación. Cuando hizo su primera apertura en la carretera, días después de su debut, los Indios de Cleveland vendieron su camiseta en su propia tienda. Pero cada debut esperado viene con dudas. Bob Feller dijo sobre Strasburg: “Llámenme cuando llegue a 100 victorias”.
Strasburg obtuvo su triunfo número 100 en junio y todo indica a que optará por salirse de un contrato que le garantiza US$100 millones por los próximos cuatro años, por el momento que vive actualmente.
Por ahora, esta apertura, esta oportunidad, es todo lo que imaginaron los Nacionales cuando veían en el 2010 a un joven de 20 años con una recta impresionante y una curva mortal y un cambio mortífero.
“Siempre pensamos que [Strasburg] llegaría rápido a las Mayores”, dijo el gerente general de Washington Mike Rizzo recientemente. “Vimos su enfoque y determinación”.
En este momento, los Nacionales pueden apreciar la suerte de poder contar con Strasburg. Los Marineros estaban encaminados a tener le primera selección en el draft de ese año, pero de alguna manera, en la última semana de la temporada regular, Seattle barrió a Oakland, luego de perder 14 de sus últimos 15 juegos. Mientras tanto, los Nacionales fueron barridos por los Filis en la última serie del año, para quedarse con la selección número uno.
No dudaron mucho en tomar a Strasburg.
“Fue el comienzo de una nueva era para los Nacionales”, dijo Rizzo. “Les dio a los aficionados un poco de esperanza y a la organización una especial de impulsó, dándole energía a nuestro departamento de desarrollo. Fue una muestra de que la nueva gerencia valoraba esos departamentos. Tras la firma de Strasburg recibimos un aumento de ingresos que nos sirvieron para salir y obtener a brillantes cazatalentos. Se han visto los resultados a partir de ese año”.
Sí, tiene lógica que en el primer Clásico de Otoño y en un juego de eliminación, Strasburg sea el encargado desde la lomita.
Hace 10 años, su llegada sacó al equipo de las sombras.
¿Podrá hacerlo de nuevo?