Con un “béisbol ganador”, los Padres suman su mejor arranque. Y van por más...

2 de abril de 2025

SAN DIEGO -- En la cuarta entrada del lunes por la noche, Jackson Merrill conectó un slider del lanzador zurdo de los Guardianes, Logan Allen, que se quedó colgado en la zona. Envió la bola a 411 pies por el jardín derecho-central, el lugar más difícil para sacar la pelota del Petco Park.

Fue otro recordatorio: Estos Padres saben tronar.

Media entrada después, Michael King completó su noche con tres ponches consecutivos. Abanicó a Daniel Schneeman con un cambio, al venezolano Brayan Rocchio con una recta y a Steven Kwan con un slider. King daría paso a un bullpen que aún no ha permitido carrera alguna desde el cuarto tramo del Día Inaugural.

Fue otro recordatorio: Estos Padres saben lanzar.

Luego vino la parte baja de la quinta entrada. El cubano José Iglesias consiguió un hit dentro del cuadro y avanzó a segunda con una excelente lectura de un wild pitch. El venezolano Elías Díaz lo llevó a tercera con un toque de sacrificio, y el dominicano Fernando Tatis Jr. lo trajo al plato con un elevado de sacrificio.

Fue otro recordatorio: Estos Padres también saben brillar con el "juego pequeño".

Suma todo eso, y tienes a unos Padres con un inicio de 6-0 — el mejor arranque en la historia de la franquicia. Esto, mientras San Diego continuaba con su impecable primera semana de la temporada del 2025 con una enfática victoria por 7-0 sobre los Guardianes el martes por la noche.

“Es simplemente un béisbol ganador”, comentó Tatis, quien negoció dos bases por bolas y se robó una base. “Nos estamos demostrando esto a nosotros mismos ahí fuera”.

En su racha ganadora de inicio de temporada, los Padres han hecho casi todo bien. El martes por la noche no fue diferente. King ponchó a 11. Merrill conectó su primer jonrón del año. En los últimos innings, corrieron agresivamente por las bases. Y su bullpen cerró la puerta, como lo ha hecho toda la campaña. Ese relevo ahora ha combinado 24 episodios consecutivos sin permitir carreras, para una efectividad de 0.38 en el 2025.

“Es una buena clase de béisbol”, agregó el manager de San Diego, Mike Shildt.

De hecho, los Padres aceptarán gustosamente las victorias. Pero parecen más complacidos con la manera en la que están consiguiéndolas. Establecieron una identidad en la segunda mitad de la temporada pasada. Casualmente, esa química comenzó a relucir por primera vez durante una serie de tres partidos en Cleveland, justo después de la pausa del Juego de Estrellas.

Los Padres cabalgaron sobre ese buen momento — un béisbol pulcro, limpio, emocionante e implacable — hasta un final en el que sumaron récord de 43-19. El final del 2024 fue bien demoledor, en gran parte por lo que habían establecido durante ese empuje de la segunda mitad. El invierno generó interrogantes sobre si podían trasladar esa identidad al 2025.

A lo largo de seis encuentros, los Padres no sólo han trasladado esa identidad, sino que la han fortalecido. En las bases, han sido implacablemente agresivos. Sólo en el séptimo capítulo, Tatis, Manny Machado y Xander Bogaerts se robaron la intermedia. Al final del juego, los tres se ubicaban entre los seis primeros de la Liga Nacional en robos.

Pero, son más que bases estafadas.. En múltiples ocasiones el martes por la noche, los Padres acertaron en su decisiones, tomando bases extras ante lanzamientos desviados u otros errores de los Guardianes.

“Es sólo presión constante, buscando tomar todo lo que el oponente nos vaya a dar, todo lo que está ahí”, dijo Shildt. “Situacionalmente, [estamos] siendo conscientes de ello y confiando en ello — yendo y siendo agresivos con inteligencia”.

¿Cómo surge eso?

“Simplemente tenemos un muy buen ‘IQ’ de béisbol dentro de este vestuario”, comentó Tatis. “Luego, después de eso, es la preparación y tener las agallas para hacerlo en el terreno de béisbol”.

El único problema con ese récord es que no los pone en el primer lugar. Como probablemente habrán notado, los Dodgers tampoco han perdido. Mejoraron a 7-0 con una victoria sobre Atlanta en L.A. el martes por la noche. Marca la primera vez desde que comenzó el juego divisional en 1969 que dos equipos de la Liga Nacional han iniciado una temporada con seis victorias consecutivas.

“Es demasiado pronto”, expresó King cuando se le preguntó si había alguna necesidad de que los Padres prestaran atención a sus rivales del sur de California. “He dicho que los equipos que arrancan calientes, sabes que van a volver a la tierra. Sentimos que somos un equipo que no va a volver a la tierra”.