PHOENIX -- Da la impresión de que las esperanzas de los D-backs de llegar a la postemporada se les están escapando.
Aunque todavía les quedan ocho juegos, incluyendo tres contra los Padres, a quienes Arizona persigue en la lucha por el tercer puesto del Comodín de la Liga Nacional, los D-backs necesitan ganar, algo que no han podido hacer últimamente.
La noche del viernes, frente a un estadio repleto y en el inicio de un fin de semana de celebración del equipo campeón de la Serie Mundial del 2001, los D-backs cayeron 9-2 ante los Yankees.
Fue la tercera derrota consecutiva de Arizona, que ha perdido seis de sus últimos ocho encuentros. Arizona comenzó la jornada a cuatro juegos de los Padres y a cinco de los Cachorros y los Filis, que están empatados en la cima del Comodín de la L.N.
El resultado de este juego nunca pareció estar realmente en duda, ya que los Yankees atacaron a Eduardo Rodríguez con cinco carreras en el primer inning. Los Bombarderos del Bronx enviaron a nueve bateadores al plato en el episodio y negociaron tres bases por bolas, todas las cuales terminaron convirtiéndose en anotaciones, mientras Rodríguez realizó la enorme cantidad de 45 pitcheos en la entrada.
Los D-backs sí recibieron un impulso de Corbin Carroll, cuyos problemas recientes llevaron al manager Torey Lovullo a bajarlo al séptimo puesto del orden al bate. Carroll conectó un jonrón de dos carreras ante Gerrit Cole en el segundo acto, pero estuvo lejos de ser suficiente.
