FILADELFIA – Para este Juego de Estrellas, fueron convocados siete jugadores nacidos en Cuba: Yordan Álvarez, Randy Arozarena, Yandy Díaz, Aroldis Chapman, Miguel Vargas, Andy Pagés y Raisel Iglesias. Si se incluye a dos miamenses de familia cubana, Sal Stewart y Nick Martínez, son nueve en total representando a Cuba, un récord.
“Feliz. Es una gran cantidad”, comentó Pagés, estelar jardinero de los Dodgers que lleva 18 jonrones, 66 empujadas y OPS de .807 en lo que va de la temporada del 2026. “Estar con todos ellos aquí es algo grande”.
Juego de Estrellas 2026
Entre el amplio grupo de cubanos en el Clásico de Media Temporada, la figura con la campaña más destacada es, sin duda, Álvarez. El oriundo de Las Tunas llegó a la pausa como líder de la Liga Americana en cuadrangulares (31) e impulsadas (70), además de encabezar las Mayores en porcentaje de embasarse (.426), slugging (.633) y OPS (1.059). Con esa clase de actuación, Álvarez es el favorito ahora mismo para el premio a Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
“Mejor bateador de Grandes Ligas”, dijo Pagés acerca de Álvarez. “Para mí, sí. Lo ha demostrado y los números están ahí”.
Por supuesto, el orgullo de los nacidos en Cuba está por las nubes. Pero también el de los cubano-estadounidenses Martínez y Stewart.
En los punteros Rays, Martínez lleva marca de 8-2 con efectividad de 2.65 y EFE+ de 162 – es decir, 62 puntos por encima de promedio. Es, sin lugar a dudas, su mejor temporada en una carrera de nueve años en Grandes Ligas, más tres campañas en Japón.
Martínez representa a Tampa Bay… y a Cuba también.
“Es el deporte de Cuba y (de) representar a la gente cubana-americana, estoy muy orgulloso”, comentó Martínez.
De su parte, Stewart es uno de los bateadores jóvenes más talentosos de Grandes Ligas. El tercera base de los Rojos es un claro candidato al galardón a Novato del Año de la Liga Nacional, con 22 dobles, 19 vuelacercas, 65 empujadas y OPS de .812 por el equipo de Cincinnati.
“(Estoy) representando (a) a mi papá y Cuba también”, comentó Stewart, de 22 años. “Yo quiero ir para atrás (a Cuba). Ojalá que las cosas mejoren allá. Tengo bisabuelos ahí todavía. Uno de estos días yo quiero ir para atrás, pero cuando el (momento sea el) correcto”.
