
Los Yankees son, sin duda alguna, el equipo más popular de las Grandes Ligas. Sin embargo, hoy les quiero traer algunas historias pocos conocidas de los Bombarderos del Bronx.
Originalmente los Yankees comenzaron llamándose los Orioles de Baltimore en su nacimiento en 1901, pero este nombre o equipo no tuvo relación alguna con los actuales Orioles y ya para 1903, Frank Farrell y William Devery compraron la franquicia, llevándosela a Nueva York.
Por un corto período de tiempo, el equipo fue llamado Greater New York Baseball Club, pero la prensa de la época comenzó a usar diferentes apodos, hasta que se decidió dejarles el de Highlanders, debido a la altura donde se ubicaba el Hilltop Park, estadio donde jugaban sus partidos locales.
El editor del New York Press Sports, Jim Price, en 1904 comenzó a llamarlos “Yankees”, ya que era más fácil para sus titulares. En 1907 una foto del equipo también los llamo de la misma forma y en 1912 el New York Times se refirió a ellos en una columna como “los Yankees”, aunque no sería hasta 1913 que el conjunto lo haría oficial.

Por cierto, el 11 de abril de 1912 los Yankees salieron al terreno del Hilltop Park usando por primera vez sus icónicos uniformes a rayas y a pesar de la creencia popular, no fueron los primeros en tener esta modalidad, ya que en 1911 los Gigantes de Nueva York y los Filis de Philadelphia se les adelantaron.
Cinco temporadas después, los Yankees tendrían a su primer jugador latino y ese honor le tocó al cubano Armando Marsans en 1917, cuando fue cambiado por los Carmelitas de San Luis a los Bombarderos del Bronx por el utility Lee Magee.
Durante la temporada de 1929, los Yankees volvieron a hacer historia, cuando se convirtieron en el primer equipo en utilizar números en los uniformes. Esto ocurrió el 30 de junio y fue una idea para que los jugadores fuesen identificados más fácilmente por los fanáticos, poniéndoles el número del orden que ocupaban en la alineación.

Ese mismo año, ocurriría una desgracia en el Yankee Stadium, cuando el 19 de mayo, se vendieron más tickets que asientos en el graderío del jardín derecho y debido a una fuerte lluvia, muchos de los ahí presentes buscaron refugio debajo de las gradas y una vez ahí, los asientos colapsaron sobre ellos, dejando 62 heridos y dos muertos. Babe Ruth, cuando vio el accidente, corrió a ayudar y él mismo sacó a una joven de 17 años, Eleanor Price, debajo de los escombros, desafortunadamente falleció en los brazos del “Bambino” antes de que llegaran los paramédicos.
Para finalizar y recordando un día tan triste como la despedida de Lou Gehrig, les cuento que ese 4 de julio de 1939, no sólo vimos el discurso más icónico de un pelotero en las Grandes Ligas, sino que su número 4 se convirtió en el primero en ser retirado en la historia del Rey de los Deportes.