Cuando los Nacionales fueron informados sobre los números de uniforme disponibles para esta temporada, Daylen Lile supo exactamente cuál quería.
El número 4 no es solamente el que lleva en la espalda; representa a la familia que lo acompaña todos los días al estadio.
“DL4” está tatuado en su brazo y bordado en su cinturón para simbolizar el vínculo con su madre, Deborah; su padre, Danny; y su hermano, Danny Jr. Lile es muy cercano a toda su familia, que también incluye a su medio hermano Travis y a su hermana Devan.
Ahora, el número 4 aparece bordado junto a “Lile” en su jersey de Grandes Ligas.
“Mi familia estaba sonriendo de oreja a oreja”, dijo Lile, de 23 años. “Lo usaba un poco cuando jugaba travel ball. Cuando vieron que cambié mi número, estaban muy felices”.
La familia es lo que hace tan especial para Lile disputar esta semana su primera serie de Grandes Ligas en Cincinnati. El Great American Ball Park es el estadio más cercano a su ciudad natal de Louisville, Kentucky, y Lile llevaba tiempo esperando ver durante esta serie a las personas que lo ayudaron a llegar hasta este escenario.
“Voy a tener gente desde la secundaria, entrenadores de travel ball, maestros y mi familia”, dijo Lile la semana pasada. “Estoy muy emocionado de estar literalmente a dos horas de casa y ver personas que no veía desde hace tiempo”.
Lile brindó un espectáculo para su amplia sección de seguidores al conectar el primer juego de múltiples jonrones de su carrera en Grandes Ligas durante la victoria 10-4 de los Nacionales sobre los Rojos la noche del martes.
En el cuarto inning, Lile desapareció un jonrón solitario que Statcast proyectó a 415 pies y 105.7 mph ante Brady Singer. En el siguiente episodio, castigó a Luis Mey con un bambinazo de tres carreras. Lile estableció marcas personales en velocidad de salida (109.2 mph) y distancia (429 pies) con ese swing.
Lile fue seleccionado por los Nacionales desde Trinity High School en la segunda ronda del Draft amateur de MLB del 2021. Fue nombrado Jugador del Año Gatorade del estado de Kentucky en temporadas consecutivas, 2020 y 2021.
Entre el 2008 y el 2025, el único pelotero salido de una escuela secundaria de Kentucky seleccionado antes que él (puesto 47 global) fue Jo Adell (décimo global en 2017). Lile es apenas uno de siete jugadores nacidos en Kentucky que están en las Grandes Ligas esta temporada.
“Mi mamá dijo que toda la ciudad de Louisville iba a venir a apoyarme porque es muy pequeña”, comentó Lile. “Es realmente pequeña y no salen muchos peloteros de Louisville. La gente que me conoce bien sabe que este siempre fue un sueño que tuve. Así que para ellos verme jugar en un estadio de Grandes Ligas será algo muy especial”.
En el centro de esa base de apoyo están los padres de Lile. Su padre trabajó como supervisor para el gobierno metropolitano de Louisville antes de retirarse. Su madre todavía trabaja en facturación médica.
“Cuando crecí, era solamente un niño que no venía de mucho, de una familia de clase media”, dijo Lile. “Mis padres dejaron de trabajar muchas veces, gastaron dinero y me llevaron a viajes fuera de la ciudad para que pudiera mostrarme frente a las personas correctas porque sabían que yo quería convertirme en pelotero profesional”.
Las aspiraciones de Lile de llegar a Grandes Ligas encontraron un obstáculo luego de disputar 19 juegos en nivel de novatos. La siguiente primavera necesitó una cirugía Tommy John en el codo derecho. Se perdió toda la temporada 2022.
Mientras Lile se recuperaba en el complejo de entrenamiento de los Nacionales en West Palm Beach, Florida, sus padres lo visitaban tan seguido como podían. Sus viajes incluían días en la playa y cenas familiares.
“Significó muchísimo porque sabían que me habían quitado lo único que amaba y realmente no podía hacer mucho al respecto”, dijo Lile. “Hicieron muchas cosas para mantener mi mente alejada del béisbol, reagruparme y aprender a ser un joven, divertirme y cosas así”.
Con su familia a su lado, Lile debutó en Grandes Ligas apenas tres años después, a los 22 años. Un año más tarde, recorrió las bases con tranquilidad y se quitó la gorra ante sus seguidores en las gradas, mientras su jersey con el número 4 lo mantenía conectado con sus seres queridos.
“Soy una persona muy orientada a la familia”, dijo Lile. “Al usarlo, siempre llevo a mi familia conmigo. Sé cuánto sacrificaron para llevarme al punto donde estoy. Es mi forma de decir gracias, que los aprecio y que los amo.
“Cada vez que estoy en ese terreno, ellos siempre están conmigo”.
