De repente, los Cardenales se ven como una amenaza en la Liga Nacional

16 de agosto de 2018

Para el presidente de operaciones de béisbol de los Cardenales, John Mozeliak, el momento más difícil de la temporada se produjo hace poco más de un mes, cuando tomó la decisión de despedir al capataz Mike Matheny. La última vez que alguien no llamado Matheny o Tony La Russa había dirigido a la novena de San Luis fue en 1995, cuando Mike Jorgensen reemplazó a Joe Torre.

"Es mucho tiempo", dijo Mozeliak. "Pero a medida que seguíamos yendo por mal camino, Bill [DeWitt, el dueño de los Cardenales] y yo sabíamos que era cuestión de tiempo. Pensábamos esperar, hacer las cosas al modo de los Cardenales, esperar hasta el invierno, cuando fuese más sencillo. Pero sabíamos que si esperábamos y lo hacíamos de esa manera, no tendríamos posibilidades esta temporada.

"Aún creía yo que teníamos una oportunidad. No estaba dispuesto a rendirme en ese momento, aunque [teníamos marca de 47-46 y estábamos a 7.5 juegos del primer lugar en la Central de la Liga Nacional]. Sentía que podíamos ganar, pero que necesitábamos un nuevo liderazgo para darnos esa oportunidad. Entonces, actuamos".

Así fue que Matheny salió y Mike Schildt fue nombrado manager interino. Quizás Shildt logre mantenerse en el puesto si los Cardenales siguen jugando como lo han hecho desde que tomó las riendas. San Luis llegó al jueves con marca de 19-9 bajo Shildt. Los Cardenales han ganado 10 de sus últimos 12 partidos y ocho al hilo. Se encuentran a 4.0 juegos del primer lugar de su división, detrás de sus punteros Cachorros, y a 1.0 juego del segundo Comodín de la Nacional.

Lo que daba la impresión de ser una campaña perdida en San Luis, una de las capitales del deporte estadounidense, ha dado un giro sorprendente.

Eso no significa que los Cardenales vayan a alcanzar a Chicago o a superar a Milwaukee. Tampoco significa que se vayan a apoderar de uno de los Comodines de la Liga Nacional. Pero están nuevamente en la pelea y eso es lo que importa en San Luis. Es una muestra pequeña. Pero en cuestión de un mes, pueden suceder muchas cosas. Si no lo creen, pregúntenle a los Yankees.

"Disputas un juego difícil en abril o mayo y lo pierdes y te dices, 'Espero que ése no me pase la factura en septiembre'", dijo Mozeliak. "Uno siempre piensa así. Pero a medida que avanza la temporada, las derrotas difíciles empeoran y empiezan a surgir temas, positivos y negativos. Al final, agarras lo positivo y tratas de cambiar lo negativo si se puede.

"El problema con los Cardenales era que durante dos años, no pudimos cambiar las cosas negativas. No fuimos capaces de cambiar la percepción de que no estábamos jugando un béisbol bueno, que no corríamos las bases con inteligencia, que no éramos un equipo sólido en cuanto a la defensa se refiere. Hubo muchas ocasiones en las que regalamos cuatro outs en un inning o cinco. Es muy difícil recuperarse de eso. Sentía que habíamos pasado mucho tiempo tratando de subir una roca por un montaña sin alcanzar nunca la cima".

Después de una pausa, Mozeliak agregó, "Durante el último mes, hemos podido cambiar el guion".

Mozeliak luego habló sobre la excelente temporada que ha tenido Matt Carpenter, después de comenzar flojo. Elogió la manera en que su receptor, el puertorriqueño , ha trabajado con los pitchers jóvenes en una temporada en la que el dominicano Carlos Martínez se lesionó (lanzará desde el bullpen el resto de la temporada).

Mozeliak destacó cómo Mike Mikolas (12-3, EFE de 2.85) se ha convertido en una estrella y habló también sobre el muchacho de 22 años de edad, . Habló sobre el dominicano , el bate pesado que agregó durante el invierno, quien está comenzando a despertar. Señaló que , quien se encuentra en su segunda temporada como campocorto del club, está en salud y bateando jonrones luego de perder más de un mes, y que se siente más firme como antesalista titular.

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"Siempre hay que ver el producto que se está colocando sobre el terreno", dijo Mozeliak. "Y últimamente, nuestro producto no solamente ha entretenido a los fans, sino que parece haberles dado energía".

El resto del camino no será fácil para los Cardenales. Mozeliak sabe por qué se hundieron. Ahora, junto con los fans, el ejecutivo está viendo al equipo luchar para salir del hoyo y dar la pelea en lo que resta de la temporada.

"Cuando le das un vistazo a nuestra liga, la situación luce bien compleja, en el mejor de los casos", dijo Mozeliak.

Hace un mes, todo estaba claro para el equipo de Mozeliak. Y no era nada bueno. Ahora los Cardenales le han dado un mes para el recuerdo a su fanaticada. Si mantienen ese ritmo, podrían complicar mucho más las cosas en el Viejo Circuito.

A veces despedir a un manager no cambia nada. Pero a veces, lo cambia todo.