ST. PETERSBURG -- Muchos factores aportaron a que los Rays tuvieran su peor racha de la temporada. Su pitcheo se volvió un poco menos fiable. Su alineación pareció un poco menos dinámica. Lidiaron con lesiones. Su brillante récord en encuentros definidos por una carrera se fue en reversa, debido a que siete de sus últimas 16 derrotas fueron por la mínima diferencia.
Pero también es bastante difícil ignorar el hecho de que el tiempo de Jonny DeLuca en la lista de lesionados coincidió a la perfección con los Rays perdiendo 15 de los 22 encuentros que disputaron después de que DeLuca quedara fuera de acción el 22 de mayo, y antes de que regresara de un tirón en la corva derecha la noche del viernes.
“Simplemente creo que Jonny es un buen jugador en general, y puede ayudar en ambos aspectos del juego”, señaló el manager Kevin Cash luego de que de DeLuca fuera activado.
DeLuca ayudó de gran manera en el plato el domingo, al conectar un cuadrangular de dos vueltas para darle a Tampa Bay la ventaja ante el relevista cubano Orlando Ribalta en el séptimo episodio, guiando a los Rays a una victoria por 4-3 sobre los Nacionales y a llevarse la serie en el Tropicana Field.
Con los Rays abajo por una carrera en el cierre del séptimo inning, el cubano Yandy Díaz conectó un sencillo con un out frente a Ribalta. Entonces fue el turno de DeLuca, quien había conectado un jonrón en la victoria del viernes en su primer partido como titular desde que salió de la lista de lesionados, y luego se robó la segunda base como corredor emergente en el noveno capítulo de la derrota del sábado.
DeLuca abanicó un slider en el primer lanzamiento de Ribalta, dejó pasar una recta alta y luego castigó otro slider cerca de la parte superior de la zona. DeLuca salió lentamente de la caja de bateo mientras su cuarto cuadrangular de la campaña viajaba unas doce filas atrás en los asientos del bosque izquierdo.
Cuando DeLuca estuvo fuera de acción, los Rays tuvieron marca de 7-15. Cuando ha estado en el roster activo, llevan foja de 36-16. ¿Coincidencia? Casi con toda seguridad. Pero no se sintió de esa manera el domingo.
Antes del estacazo decisivo de DeLuca, el panorama se perfilaba para ser otro día definido por las oportunidades perdidas para los Rays -- otro juego cerrado pero no lo suficientemente cerca en una frustrante racha llena de ellos.
Tras permitir que los Nacionales se pusieran al frente en la cuarta entrada, los Rays desperdiciaron de inmediato un par de oportunidades al dejar en circulación a dos corredores en posición de anotar tanto en el cuarto como en el quinto episodio.
Por su parte, los Nacionales duplicaron su ventaja cuando CJ Abrams conectó un cuadrangular por tercer juego consecutivo. El campocorto de los Nacionales le dio a un cambio en la zona por parte de Nick Martínez justo sobre de la barda de la pradera derecha para poner el encuentro por 3-1. El veterano derecho de igual manera le dio a Tampa Bay la oportunidad de ganar, conteniendo a la ofensiva más anotadora de las Mayores a sólo tres carreras con cuatro imparables y tres pasaportes, mientras recetó cinco ponches a lo largo de seis entradas.
Ryan Vilade respondió con un vuelacercas solitario mucho más impresionante, castigando la pelota con un batazo proyectado por Statcast de 436 pies hacia el jardín central ante el derecho Gus Varland para acercar a los Rays a una carrera.
Con la ventaja en las manos gracias a DeLuca, Bryan Baker retiró en orden a la parte alta de la alineación de los capitalinos en el octavo inning, y Kevin Kelly se encargó del noveno para anotarse su tercer rescate de la campaña.
