NUEVA YORK -- Un asunto no tiene nada que ver con el otro, insistió el dominicano Dennis Santana.
Pero dada la frustración que mostró Santana en la octava entrada del lunes, gritándole al campocorto panameño de los Yankees, José Caballero, por tardar demasiado en colocarse a la caja de bateo, es difícil creer que sea completamente independiente de cómo se ha sentido esta temporada.
Ha sido un año decepcionante para Santana, quien estuvo empatado en el décimo lugar en victorias por encima del reemplazo (WAR, según FanGraphs) entre los relevistas de la Liga Nacional del 2024 al 2025. El derecho está consciente de que los resultados deben mejorar.
“Ha sido una temporada difícil”, confesó Santana. “Sé que no lo estoy haciendo bien. Pero eso no tiene nada que ver con lo [del lunes]”.
“[El lunes] fue un buen día. Conseguí un inning en blanco y mira lo que pasó”, continuó. “Es béisbol. Vas a ser bueno. Vas a ser malo. Sólo tienes que seguir trabajando, mantenerte sano y los resultados llegarán”.
Los Piratas sufrieron una derrota por 8-5 en el Yankee Stadium porque Braxton Ashcraft entregó la peor apertura de su joven carrera y Pittsburgh no pudo montar una reacción después del segundo ataque de cuatro carreras de los Yankees.
Pero es interesante por lo que pasó con Santana.
No por el hecho de que Caballero se tomara su tiempo para prepararse para batear, ni porque se vaciaran las bancas, aunque sin duda fue entretenido.
Más bien por lo que vendrá a partir de esto y si Santana puede usarlo como un punto de inflexión para enderezar su temporada.
Los Piratas necesitan la versión de Santana de las últimas dos campañas, la que produjo una efectividad de 2.28 en 109 juegos (114.2 entradas), otorgando 28 bases por bolas y ponchando a 110.
Es una locura cuando comparas esos números con lo que Santana ha hecho este año: promedio de carreras limpias de 6.05 en 44 presentaciones (41.2 innings), otorgando 21 boletos y ponchando a sólo 37. Ya en el 2026, Santana ha permitido más jonrones (8) que en aquellos primeros 109 juegos (7).
El oriundo de San Pedro de Macorís tuvo una salida sólida contra los Yankees, obligando a Caballero a batear para una doble-matanza que puso fin a la entrada para conseguir apenas su cuarto inning en blanco en ocho ocasiones este mes. Pero esto ocurrió dos días después de que permitiera un cuadrangular de oro en Cleveland.
“Es un competidor, hombre”, afirmó el manager de los Piratas, Don Kelly. “Creo que vieron eso [el lunes]. Encontró la manera de sobreponerse a ese sencillo.
“Se vuelve frustrante, especialmente para él, el no tener el éxito que ha tenido. Ha tenido dos años grandiosos para nosotros. Simplemente parece que es el control; cuando le conectan, son pitcheos que se quedan sobre el plato y que no necesariamente terminan donde él quiere”.
Los problemas de control han sido especialmente evidentes con el slider de Santana. Hace un año, ese pitcheo generó un promedio de bateo en contra de .157 y un porcentaje de slugging de .283. Esos números se han disparado a .273 y .455 este año.
Cuando se trata del Valor de Carreras de Baseball Savant, el slider de Santana ha pasado de 7 en el 2025 a -3 esta temporada. También está tirando su cambio de velocidad con más del doble de frecuencia, y le están dando con fuerza (promedio de bateo en contra de .280, slugging de .680).
Sigue habiendo una cantidad similar de swings fallidos con ese pitcheo. La velocidad de la recta de Santana también ha estado bien. Pero está tirando la bola en la zona de strike sólo el 44.4% de las veces — por debajo del 50.2% y el 54.9% de las dos últimas campañas — y está permitiendo lo que Baseball Savant clasifica como “pitcheos fáciles de batear” un 9.3% de las veces, la mayor cifra de su carrera.
En otras palabras, Santana no ha sido lo suficientemente consistente en cuanto a su localización.
“Cuando fallas tu localización en Grandes Ligas, te hacen pagar”, sentenció Santana.
El dominicano les dio crédito a sus compañeros por mantenerlo positivo durante este difícil tramo. Incluso hizo referencia a Barry Bonds, como una manera de decir que hasta los mejores pasan por altibajos, aunque nadie recuerda que Bonds haya pasado alguna vez por el equivalente de pitcheo a esto.
En resumidas cuentas, Santana fue una parte fundamental de los Piratas en las últimas dos temporadas, su mejor relevista detrás de David Bednar, y el grupo ha sentido sus problemas en el 2026.
Con Caballero o no, es comprensible por qué Santana estaría frustrado. Pero los Piratas necesitan que canalice esa agitación de una manera productiva.
Hace un año, después de que Santana intentara darle un golpe a un aficionado en Detroit, se enfocó y tuvo efectividad de 2.54 con 12 bases por bolas y 35 ponches en sus últimas 38 presentaciones (39 entradas). Ese nivel de rendimiento sería un salvavidas muy necesario para un bullpen de los Piratas que ha estado lidiando con muchos problemas.
Parecía que Santana estaba progresando cuando tuvo promedio de carreras limpias de 3.46 en 13 juegos del 26 de mayo al 28 de junio, permitiendo un solo jonrón. Pero ha retrocedido recientemente, con 12.28 y cuatro bambinazos en contra en apenas 7.1 episodios.
De vez en cuando, vemos su talento. El fuego estaba ahí el lunes. Los Piratas necesitan que Santana junte todas las piezas casi de inmediato.
“Tengo grandes compañeros y tenemos un gran cuerpo de coaches”, expresó Santana. “Es béisbol. Si tengo un mal día en el béisbol, no me llevo eso a casa, porque esto es un juego. La vida no es el béisbol.
“Como digo, hasta Barry Bonds, todos los miembros del Salón de la Fama, tienen malas temporadas, y siguen haciéndolo bien. Por eso son del Salón de la Fama. Entonces, sólo tenemos que seguir trabajando, y las cosas van a salir bien”.
