Día de Jackie: Fecha que no es casualidad

28 de agosto de 2020

El legado de Jackie Robinson es tan colosal que continúa creciendo.

La pandemia de COVID-19 evitó que empezara a tiempo la temporada de Grandes Ligas y, por ende, se celebrara el Día de Jackie Robinson en su fecha habitual: El 15 de abril. Ésa fue la fecha en que Robinson, en 1947, rompió la barrera racial de MLB al ser alineado como segunda base de los Dodgers de Brooklyn. De esa manera, Robinson cambió por siempre el béisbol y la sociedad.

Este año, la transición del 15 de abril a esta fecha no fue casualidad. El 28 de agosto de 1945, el presidente y gerente general de los Dodgers, Branch Rickey, le informó a Robinson que él sería la cara de la integración racial del béisbol. También le advirtió sobre las presiones y los obstáculos que vendrían.

El 28 de agosto también fue la fecha, en 1963, de la Marcha sobre Washington en 1963. Ese día, Martin Luther King Jr. hizo su famoso discurso de “I Have a Dream” (Tengo un Sueño) ante un público estimado en 250,000 personas. De esa manera, King impulsó aun más el Movimiento de los Derechos Civiles. El evento, al que asistió Robinson, tuvo el mismo impacto que la integración de Robinson a las Grandes Ligas.

“Mientras esté el nombre de Jackie Robinson todos los años, eso es lo único que cuenta para mí”, dijo Tommy Davis, jardinero afroamericano de los Dodgers que ganó títulos de bateo tanto en 1962 como 1963. “Tiene que ser recordado todos los años, el resto de nuestras vidas, por el hecho de que fue el primer pelotero afroamericano. ¿Qué tan importante es eso?”

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La consciencia de esa importancia de parte de Rickey lo llevó a pedir una reunión en su oficina con Robinson aquel 28 de agosto de 1945. Rickey puso a prueba la persistencia de Robinson al simular situaciones bien feas que el joven de 26 años enfrentaría como el hombre con la responsabilidad de romper la barrera racial de Grandes Ligas. Como se detalló en el libro de Jules Tygiel "Baseball's Great Experiment: Jackie Robinson and His Legacy," (El Gran Experimento del Béisbol: Jackie Robinson y Su Legado), Rickey hizo el papel del “compañero hostil, el oponente abusivo, el fan que insulta y el difícil empleado de hotel”.

Dijo el scout de los Dodgers, Clyde Sukeforth, la única otra persona en la oficina: “Quedé impresionado con el joven y la forma en que se manejó. No se alteraba. Y pensaba seriamente sus respuestas cuando se le hacía una pregunta”.

Y luego llegó la parte famosa de la conversación. Robinson preguntó, “¿Sr. Rickey, quieres un pelotero con miedo de devolverle el fuego?” Contestó Rickey, “Quiero un pelotero con las agallas de no devolver fuego”.

Dieciocho años después, Robinson—retirado como jugador después de 1956—seguía con una voz influyente en los Estados Unidos. Ambos candidatos a la presidencia en 1960 querían su apoyo, lo cual al final fue para el nominado del Partido Republicano, Richard Nixon. Robinson no quedó impresionado con John F. Kennedy, el candidato del Partido Demócrata, cuando lo conoció en persona. En años posteriores, Robinson lamentaría su decisión de respaldar a Nixon.

Después de ganar aquella elección de 1960, Kennedy se convirtió en un propulsor de los derechos civiles, apoyando un proyecto de ley en ese sentido. Pero, les dijo a los líderes afroamericanos que necesitaba más votos republicanos en el Congreso para garantizar que dicha iniciativa se convirtiera en ley. Kennedy sabía que la Marcha sobre Washington podía ayudar en esa causa, siempre y cuando las manifestaciones fueran pacíficas. No tenía que preocuparse, ya que King maravilló a todos con sus conmovedoras palabras.

Robinson, acompañado por su esposa y tres hijos, estuvo allí también y saludó a King.

“Para un muchacho de 11 años, en medio de todo y con el brazo de su padre en su hombro como protector y líder en este mundo, fue un día fantástico para mí personalmente, y creo que para nosotros como nación y para nosotros como raza”, dijo David Robinson, hijo menor de Jackie y Rachel Robinson, en el documental “Jackie Robinson” para PBS.

Sobre aquel día, escribiría Jackie Robinson lo siguiente: “Nunca he estado tan orgulloso de ser Negro. Nunca he estado tan orgulloso de estar en los Estados Unidos”.

Viendo la Marcha sobre Washington por televisión, Kennedy—quien nunca había escuchado un discurso entero de King—quedó sumamente impresionado. “Es muy bueno. Muy bueno”, dijo Kennedy, como describió Richard Reeves en su libro, “El Presidente Kennedy: Profile of Power” (El Presidente Kennedy: Perfil de Poder”).

Lo mismo se dirá sobre Jackie Robinson.