DENVER -- Los D-backs están cada vez más cerca de su objetivo: llegar a San Diego este fin de semana todavía con vida en la lucha por la postemporada.
Arizona aprovechó un error del jardinero izquierdo de los Rockies, Zac Veen, en el primer inning para anotar cuatro carreras sucias, y eso fue todo lo que necesitó para vencer a Colorado por 5-3 el miércoles en Coors Field.
Los D-backs siguen con vida, pero todavía tienen un camino estrecho hacia la postemporada:
Situación de la lucha
La victoria significó que los D-backs no podían quedar eliminados, y las derrotas de los Filis y los Cachorros acercaron a Arizona a tres juegos del tercer Comodín de la Liga Nacional, con cuatro encuentros restantes en el calendario.
Después de terminar su serie contra los Rockies, los D-backs cerrarán la temporada regular con tres juegos ante los Padres en San Diego. Mientras tanto, a los Filis les queda un partido contra los Cerveceros antes de recibir a los Rays para sus últimos tres compromisos de la campaña regular, mientras que los Cachorros concluirán su temporada con un juego más contra los Marlins y tres en Boston frente a los Medias Rojas.
(Los Padres, que también están en la lucha por un puesto de Comodín, todavía estaban jugando contra los Dodgers cuando terminó el encuentro de los Diamondbacks).
Al bullpen
El bullpen ha sido una gran fortaleza para los D-backs este año, a diferencia de temporadas recientes, y el manager Torey Lovullo ha prometido no dudar a la hora de sacar a su abridor del juego.
Eso volvió a ocurrir el miércoles, cuando Merrill Kelly, quien había permitido apenas dos carreras, fue retirado después de conceder un sencillo con el bate roto y un out en el sexto.
Justin Martínez retiró a los siguientes dos bateadores de los Rockies para terminar la entrada.
La ofensiva justa y necesaria
El error de Veen abrió la puerta y la ofensiva de Arizona no desaprovechó la oportunidad.
Gabriel Moreno y Nolan Arenado conectaron un sencillo productor cada uno en el episodio, mientras que Corbin Carroll remolcó un par de anotaciones con un triple.
Con ese triple, Carroll se convirtió apenas en el segundo jugador en la historia de MLB en registrar al menos 60 triples y 100 jonrones dentro de sus primeros 640 juegos de carrera, uniéndose a Lou Gehrig.
