El constante flujo de titulares durante los Entrenamientos Primaverales se volvió imposible de ignorar: otro joven talento prometedor estaba causando sensación en Atlanta.
Después de todo, se trata del mismo equipo que desarrolló en el 2022 a un as de apenas 23 años en Spencer Strider y a un Novato del Año de 21 años en Michael Harris II. Más recientemente, disfrutó otra campaña de Novato del Año gracias al receptor Drake Baldwin, de 24 años, en el 2025.
Esta vez, el protagonista era Didier Fuentes, quien entonces tenía apenas 20 años. Las comparaciones entre Fuentes y Strider eran evidentes: ambos lanzan rectas que alcanzan las altas 90 millas por hora y cuentan con un slider de gran calidad como principal pitcheo para conseguir ponches.
Ambos también tenían muy poca experiencia en los niveles más altos de Ligas Menores antes de recibir el llamado a las Grandes Ligas. Antes de esta temporada, Fuentes apenas había lanzado 44 entradas entre Doble-A y Triple-A. Strider, por su parte, había trabajado sólo 64 innings en esos niveles antes de su explosión en el 2022.
Mientras los fanáticos soñaban con otro joven brazo irrumpiendo en la rotación, los Bravos, afectados por importantes lesiones entre sus abridores, tomaron una decisión práctica. Fuentes, quien cumplió 21 años el 17 de junio y nunca había superado los 75.2 episodios en una temporada, formaría parte del roster, pero comenzaría el año en el bullpen con la posibilidad de ir aumentando su carga de trabajo como relevista largo o abridor ocasional.
Poco después, Fuentes fue enviado a Triple-A y los Bravos señalaron que la intención era prepararlo nuevamente como abridor. Sin embargo, tras una breve apertura el 22 de abril, todas sus presentaciones han sido como relevista.
Y los resultados probablemente han superado las expectativas de Atlanta. El jugador más joven en lanzar un pitcheo en MLB esta temporada registra una efectividad de 2.59 en 31.1 entradas, con 36 ponches, ayudando a fortalecer un bullpen que lidera las Grandes Ligas con una efectividad colectiva de 2.77 y ocupa el cuarto lugar en fWAR (3.7).
Fuentes, oriundo de Santiago de Tolú, Colombia, ha brillado desempeñándose como apagafuegos, preparador e incluso cerrador. Es el primer lanzador de 21 años o menos en disputar al menos 25 juegos con una efectividad inferior a 3.00 desde... otro pitcher de los Bravos, Michael Soroka, en el 2019. Y la lista de jóvenes que tuvieron éxito tan temprano en las Grandes Ligas es de mucho prestigio, con nombres como Clayton Kershaw, el cubano José Fernández, el dominicano Pedro Martínez y Dwight Gooden.
Es una impresión mucho más sólida que la que dejó durante su primera experiencia en las Grandes Ligas el año pasado, cuando terminó con marca de 0-3 y efectividad de 13.85 en cuatro aperturas entre junio y julio.
¿Qué ha hecho tan bien Fuentes?
Para empezar, su recta de cuatro costuras, que promedia 96.9 millas por hora y ha alcanzado las 100.1 mph, no presenta un movimiento vertical de élite. Sin embargo, su relativamente bajo ángulo de brazo y su excelente extensión hacen que los bateadores tengan muchas dificultades para enfrentarla. Los rivales apenas batean para .227 contra ese pitcheo, con un promedio esperado de .225.
Comparado con otros lanzadores que comparten su mismo ángulo de brazo, de 24 grados, el derecho de los Bravos simplemente lanza más fuerte. Joe Ryan, Brady Singer, Merrill Kelly, Michael King y Bryan Woo tienen un punto de liberación similar, pero ninguno promedia tanta velocidad con su recta como Fuentes. Es cierto que el derecho de 21 años se beneficia de lanzar relevos cortos desde el bullpen, pero resulta muy alentador que haya encontrado éxito tan rápidamente con esa fórmula.
Aunque esa velocidad característica disminuyó un poco el domingo, cuando permitió apenas su segunda carrera limpia del mes en un tercio de entrada durante una derrota frente a los Gigantes, Fuentes aseguró que se encuentra sano y que simplemente sintió que lanzó mal. Su recta promedió 95 millas por hora, con un mínimo de 92.5 mph.
Su slider, que utiliza aproximadamente el 26% de las veces, promedia 86.4 millas por hora y genera un excelente porcentaje de swings en blanco del 34.2%. Ha sido el complemento ideal para su recta de cuatro costuras, que sigue siendo el lanzamiento estelar de su repertorio, ya que la utiliza el 67.2% de las veces.
El joven derecho también cuenta con un splitter que los Bravos esperan que desarrolle como un tercer pitcheo, un recordatorio de que Fuentes todavía está en pleno proceso de crecimiento. Dado que Atlanta espera devolverlo eventualmente a la rotación en las próximas temporadas, es muy probable que aún falten varios años para ver la mejor versión de Fuentes como lanzador.
Pero si este paso por las Grandes Ligas sirve como referencia, los Bravos podrían haber encontrado otra joven estrella.