Ohtani castiga a los D-backs incluso cuando optan por quitarle el bate de las manos

5:46 AM UTC

PHOENIX -- Con un out y un corredor en tercera base en el séptimo inning de la victoria de los Dodgers por 6-5 la noche del martes, los D-backs no quisieron saber nada de . Así que levantaron cuatro dedos y lo enviaron directamente a la primera base.

Ohtani es uno de los bateadores más temidos de las Mayores y, por lo tanto, no es extraño verlo recibir bases por bolas intencionales. Pero había pasado mucho tiempo desde la última vez que un equipo rival decidió quitarle el bate de las manos de esa manera: exactamente 26 juegos.

Incluso cuando atravesaba un lento inicio ofensivo, el historial de Ohtani era suficiente para que los lanzadores lo enfrentaran con cautela. Ahora que ha recuperado su mejor forma, está siendo tratado nuevamente como la versión más peligrosa de sí mismo.

Ohtani, quien ya había conectado un doble y un triple de dos carreras, no tuvo la oportunidad de hacer más daño en el séptimo episodio. Sin embargo, al recibir el boleto intencional, pudo anotar posteriormente con un sencillo remolcador de Mookie Betts, una carrera que en ese momento amplió la ventaja de los Dodgers a cuatro. Al final, terminó siendo la rayita de la diferencia, después de que Arizona anotara tres veces frente a los relevistas de Los Ángeles Kyle Hurt y Will Klein en la parte baja de esa entrada.

Y ahí radica el problema de otorgarle una base por bolas intencional a Ohtani: incluso si logras neutralizarlo, hay suficientes bateadores detrás de él capaces de hacer el trabajo.

Tras una discreta actuación ofensiva en la derrota del lunes por 4-1, los Dodgers salieron agresivos al bate la noche siguiente. Ohtani abrió el juego con un doble hacia el jardín derecho y anotó apenas un bateador después gracias al noveno jonrón de la temporada de Freddie Freeman.

En el segundo inning, Dalton Rushing y Alex Freeland prepararon el escenario con sencillos consecutivos. Ohtani remolcó a ambos con otra línea al jardín derecho y luego se deslizó de manera segura en tercera base para conseguir su segundo triple de la campaña.

Desde el 12 de mayo, un día antes de quedarse sin hit en partidos consecutivos como parte de un intento por reajustar su mecánica, Ohtani batea de 69-29 (.420), con 13 de esos imparables siendo extrabases. En los 38 encuentros previos a ese período, había bateado de 146-34 (.233), también con 13 extrabases.