KANSAS CITY -- Después de que los Padres abrieran la segunda mitad con dos derrotas, el mánager Craig Stammen seguía optimista sobre lo que San Diego podría lograr durante su actual gira de 10 juegos, la cual continúa esta semana en Atlanta y Miami.
“Nos quedan ocho más”, expresó Stammen antes del final de la serie del domingo contra los Reales. “Tenemos la capacidad de darle la vuelta a esto. Ya lo hemos visto en muchos otros equipos de la liga. Hay que creer que va a suceder y trabajar para conseguirlo”.
Los Padres dieron de inmediato un paso en la dirección correcta el domingo. Con una ofensiva rejuvenecida liderada por el dominicano Fernando Tatis Jr., un pitcheo estable que incluyó una brillante actuación del relevista zurdo Yuki Matsui y el regreso del derecho dominicano Randy Vásquez desde la lista de lesionados, San Diego ganó en una paliza por 19-2 ante Kansas City.
Tatis marcó la pauta con un sencillo de dos carreras hacia el jardín derecho que inició un segundo episodio de cuatro anotaciones. Tatis terminó el día de 5-2 con cuatro carreras impulsadas. Contó con bastante apoyo a lo largo de toda la alineación, ya que los Padres conectaron 19 imparables, incluyendo cuatro de Jackson Merrill. Tatis y Merrill aportaron un cuadrangular solitario cada uno, mientras que Ty France añadió un Grand Slam tardío y un jonrón solitario.
San Diego se despegó con una ventaja de 7-2 después de cuatro entradas, pero le abrió la puerta a los Reales en la quinta cuando Manny Machado y Xander Bogaerts fallaron en retirar al corredor más adelantado en rodados suaves, lo que generó un dilema de bases llenas sin outs.
Ahí entró Matsui.
El zurdo relevó al abridor venezolano Germán Márquez y ponchó a Carter Jensen antes de provocar un rodado para doble matanza de Nick Loftin. Matsui lució cuando regresó para el sexto capítulo, retirando a Jac Caglianone (quien conectó un cuadrangular y un doble el domingo) con un rodado que rompió el bate, y a Lane Thomas e Isaac Collins por la vía del ponche.
“Es decepcionante que no hayamos podido responder en ese primer juego y terminar de cerrarlo”, expresó Stammen. “[El sábado], ellos simplemente nos pasaron por encima, y [el domingo], nosotros simplemente les pasamos por encima a ellos. Así que estuvimos así de cerca de ganar la serie”.
El sencillo de dos carreras del dominicano Tatis en la segunda entrada les permitió a los Padres tomar una ventaja temprana después de una serie de turnos frustrantes el sábado.
“Eso fue enorme”, comentó Tatis. “Abrir el juego de esa manera definitivamente ayudó”.
Aun así, los Padres tuvieron que sobrevivir a ese tambaleante cuarto episodio cuando Matsui vino al rescate y escapó de un atasco de bases llenas sin outs.
“Esa fue la parte más importante del juego”, dijo Stammen. “Conseguimos una buena ventaja, 7-2, pero incluso entonces el juego estaba en la balanza con las bases llenas y nadie fuera. Matsui hizo un trabajo realmente bueno al retirar al primer bateador y no preocuparse por los corredores en base. Simplemente un trabajo increíble por su parte, venir y convertirse en el héroe”.
Los Padres abultaron sus números ofensivos al final, ya que Kansas City recurrió al jugador de posición Tyler Tolbert sobre el montículo en la novena. San Diego anotó cinco carreras en la octava antes de sumar seis más contra Tolbert en la novena.
“Es una gira importante y dejamos que el primer juego se nos escapara”, señaló France. “Por eso es grande que hayamos salido hoy y hayamos hecho lo que hicimos”.
Al final del encuentro de dos horas y 57 minutos, seis jugadores de los Padres registraron un juego de múltiples imparables.
“No se siente bien para los Reales y nosotros sabemos cómo se siente eso”, admitió Stammen. “Pero es bueno estar en el otro lado y generar algo de positivismo. Es esa sensación de que ‘el béisbol vuelve a ser divertido’ la que podemos llevar a una serie muy importante en Atlanta”.