El prospecto tope de los Medias Rojas, Marcelo Mayer, exhibió su bateo de grado 60 el martes, cuando conectó un sencillo hacia el jardín derecho ante Clase-A Hudson Valley.
Sin embargo, la jugada con la que empujó dos carreras y terminó en la antesala, requirió de un poco de suerte y de magia accidental.
Mayer conectó un duro rodado por el sector derecho, que tomó el patrullero derecho Grand Richardson e hizo un tiro al plato con el que hubiese retirado al dominicano Eddinson Paulino – si el receptor venezolano Antonio Gómez hubiese atrapado el tiro.
Pero Gómez no logró asegurar la bola, que le rebotó y quedó a pies de él, en la parte alta de la línea de foul. Con la bola camuflándose con la cal, Gómez buscó desesperadamente la bola por 10 segundos, mientras el lanzador y el inicialista le señalaban dónde estaba.
En medio del caos, Chase Meidroth pudo anotar desde la primera base y Mayer llegó a la tercera, en lo que se anotó como un sencillo y error del receptor.
Mérito al corredor de Greenville, que le otorgó una carrera más a su equipo. Pero al final no fue suficiente, en la eventual derrota 11-6.
