Los Mets inician el 2026 en un período de transición tras decirle adiós a una parte importante de sus jugadores veteranos. En medio de esta renovación, crece la expectativa en torno a una nueva generación de jóvenes talentos, con las principales promesas Nolan McLean, Carson Benge, Jett Williams, Jonah Tong y Brandon Sproat, que se espera que tengan un impacto en el equipo en esta temporada.
Pero si bien la atención se centra en estos recién llegados, un trío de jugadores de la anterior camada de prospectos de los Mets podría ser clave para las aspiraciones del equipo en el 2026: El receptor Francisco Álvarez, el tercera base Brett Baty y el primera base Mark Vientos.
Cada uno de ellos ha jugado en partes de cuatro campañas con los Mets y ha demostrado potencial, pero aún persisten importantes interrogantes sobre su desempeño de cara al 2026.
La gran interrogante es la siguiente: ¿Podrá consolidar todo su potencial?
Álvarez, considerado el prospecto número 1 de MLB Pipeline en el momento de su debut en las Grandes Ligas en septiembre del 2022, ha lidiado con lesiones e inconsistencia a lo largo de su tiempo con los Mets. El jugador de 24 años ha demostrado tener las habilidades necesarias, tanto a la ofensiva como a la defensa, para ser un receptor de élite, pero aún no logra mostrar todo su potencial durante una temporada completa.
Desde la perspectiva de WAR (Victorias por encima del reemplazo), el mejor año de Álvarez fue en el 2023 (3.0 de fWAR), cuando fue uno de los mejores receptores en cuanto al "framing" (encuadre) de los lanzamientos y conectó 25 jonrones en 423 turnos. Pero incluso con su poder, su producción general fue inferior a la esperada (96 wRC+), con una línea de bateo de .209/.284/.437. Álvarez continuó destacándose en el recibimiento de los lanzamientos en el 2024, pero su defensa en el bloqueo de pitcheos empeoró significativamente, y su poder también disminuyó después de que se sometiera a una cirugía para reparar un ligamento desgarrado en el pulgar izquierdo en abril de ese año.
Álvarez se sometió a otra intervención quirúrgica en la mano izquierda el pasado mes de marzo tras fracturarse el hueso ganchoso y tuvo dificultades a su regreso de la lista de lesionados, lo que llevó a los Mets a enviarlo a ligas menores durante un mes. El receptor realizó algunos ajustes importantes en su swing que impulsaron su rendimiento ofensivo una vez fue subido de nuevo al equipo grande, bateando .276 con ocho cuadrangulares y OPS de .921 en sus últimos 41 partidos. Pero incluso entonces, no todo fue perfecto. Su defensa detrás del plato empeoró en el 2025, y también se perdió varias semanas al final de la campaña por otro problema en la mano, esta vez un esguince de ligamento en el pulgar derecho.
Si está en plena forma en el 2026, Álvarez podría ser uno de los mejores receptores de Grandes Ligas. Pero nada está garantizado.
Brett Baty, 3B
La gran interrogante es la siguiente: ¿Fue su sólido desempeño al final del 2025 un presagio de lo que vendrá?
Los Mets le dieron a Baty amplias oportunidades para consolidarse como su antesalista titular en el 2023 y el 2024, pero después de registrar un wRC+ de 71 en ese período, quedó relegado detrás de Vientos y sólo logró un puesto en la plantilla del Día Inaugural del 2025 tras una lesión de Jeff McNeil durante los Entrenamientos de Primavera. La situación se mantuvo similar durante gran parte de la temporada pasada, ya que Baty bateó .228/.288/.399 en sus primeros 91 partidos, alternando entre la intermedia y la antesala.
Pero justo cuando parecía que se le estaban acabando las oportunidades, la exselección de primera ronda del Draft dio un giro inesperado, logrando un promedio de .312 con siete jonrones y OPS de .880 en sus últimos 39 encuentros. Baty también mejoró la velocidad de su bate (74.8 mph), el porcentaje de batazos fuertes (46.9%), el porcentaje de batazos con contacto sólido (12.8%) y el porcentaje de swings a lanzamientos fuera de la zona de strike (24.8%) durante el año, lo que ofrece más pruebas de que está listo para convertirse en un jugador más consistente para los Mets.
De una forma u otra, los Mets descubrirán en el 2026 si Baty puede ser la solución a largo plazo para la tercera base.
Mark Vientos, 1B
La gran interrogante es la siguiente: ¿Dónde quedó su poder en el 2025?
Entre este trío de exprospectos de los Mets, Vientos es quien, sin duda, enfrenta el desafío más difícil. Si bien reemplazar la producción de Pete Alonso será un esfuerzo colectivo, Vientos está llamado a asumir una parte importante de esa responsabilidad como la principal fuente de poder ofensivo desde el lado derecho en los Mets. Para colmo, también busca recuperarse de una temporada decepcionante en comparación con su exitosa campaña del 2024.
De hecho, Vientos superó a Alonso en el 2024, tanto en wRC+ (132 a 121) como en fWAR (2.9 a 2.1). Tras asumir el puesto de tercera base titular del equipo debido a las dificultades de Baty, conectó 27 jonrones en 111 partidos ese año, con una línea ofensiva de .266/.322/.516. Sin embargo, no pudo mantener ese ritmo en el 2025, registrando 17 vuelacercas, wRC+ de 97 y 0.4 de WAR en 121 partidos. Su caída de 70 puntos en el poder aislado fue especialmente preocupante, lo que deja al jugador de 26 años con mucho que demostrar de cara al 2026.
