Poco a poco, el dominicano Fernando Tatis Jr. está empezando a lucir nuevamente como el de antes.
Y no es sólo porque, literalmente, su postura en la caja de bateo se vea como en sus mejores tiempos —aunque llegaremos a eso en un momento. La verdadera razón es que el quisqueyano está bateando. Eso es lo que importa. Desde el 18 de mayo, el estelar jardinero registra wRC+ de 148, una métrica avanzada que significa que su producción ofensiva ha sido un 48% superior al promedio de la liga. Dicha cifra lo ubica en el Top 30 de Grandes Ligas en ese lapso. Su OPS ha mejorado de un discreto .609 en marzo y abril a .713 en mayo, y hasta un .800 en lo que va de junio.
No hay que fijarse demasiado para notar que algo está funcionando. Del mismo modo, la última vez que analizamos la situación del cañonero a principios de mayo, tampoco había que buscar mucho para darse cuenta de que algo andaba mal. Como explicó Mike Petriello de MLB.com en su momento, los contactos sólidos de Tatis a menudo terminaban en rodados o en conexiones hacia la banda contraria, lo que provocó una sorprendente sequía de poder. Para darle la vuelta a la situación, escribió Petriello, se requerirían algunos ajustes importantes.
Y eso es precisamente lo que está empezando a suceder.
“Siento que he estado dándole a la bola bien fuerte desde el principio de la temporada, y por fin he encontrado algunos huecos aquí y allá para conseguir mis hits”, comentó el patrullero a principios de esta semana en San Luis. “Al final del día, no hay secretos. Sólo sales a competir y a dar lo mejor de ti todos los días”.
Así es, no hay secretos. Y en parte, podemos ver por qué “El Niño” está empezando a encontrar esos espacios en la defensa.
Ayuda bastante que siga castigando la esférica. Su tasa de batazos de fuerza del 53.0% se ubica entre las mejores 15 de las Mayores, y en este mes de junio exhibe un impresionante 59.2% en ese departamento.
Pero se trata más bien de hacia dónde y cómo está conectando esos batazos. Hay que recordar que la figura de los Padres tenía una de las tasas de contacto sólido más altas del béisbol cuando estaba estancado en cero jonrones. Eso se debía a que no estaba halando la bola, y definitivamente no la estaba elevando hacia su banda, que es el tipo de conexión que le permite a un bateador exprimir su poder con mayor facilidad.
Hemos visto cómo se desarrolla esto en tiempo real. En marzo y abril, Tatis haló la pelota apenas el 21.2% de las veces. En mayo, esa tasa aumentó a un 33.2%, lo cual es positivo y probablemente refleje un cambio de enfoque. Sin embargo, el problema no estaba resuelto del todo, ya que gran parte de sus conexiones hacia el jardín izquierdo seguían siendo por el suelo. Su tasa de elevados hacia su banda se mantuvo por debajo del 10% durante el mes de mayo, convirtiéndose en uno de los cinco porcentajes mensuales más bajos de su carrera en ese rubro (el 5.9% que registró en marzo/abril del 2026 es su marca vitalicia más baja).
El 30 de mayo, Tatis disparó su primer cuadrangular del año, un majestuoso batazo que viajó 451 pies por el prado izquierdo. Desde entonces, acumula una tasa de elevados por su banda del 16.1%, superando su promedio de por vida del 14.9%.
En sus primeros 50 compromisos, el dominicano sumó apenas un extrabase halando la bola. En sus últimos 22 juegos, lleva seis.
“Nos sentimos muy bien con lo que ha hecho por nosotros desde el puesto de primer bate”, señaló el manager de los Padres, Craig Stammen. “Ha sido muy paciente, pero también muy agresivo en ciertas situaciones. Está jugando un béisbol bien bueno en este momento”.
Esto no ocurre por casualidad. Tatis ha modificado la forma en la que se para en el plato. El año pasado, exhibía una de las posturas más abiertas de Grandes Ligas, con 38° de apertura (la posición neutral es 0°). Inició la actual campaña mucho más cerrado, dando un salto drástico a una postura de apenas 3°.
Ahora, Tatis ha vuelto a adoptar una de las posiciones más abiertas del juego, registrando 33° durante junio.

Podemos identificar el momento exacto de este cambio. El 13 de mayo, mientras los Padres cerraban una serie de tres duelos en Milwaukee ante los Cerveceros, Tatis tenía una postura abierta de 5°. Dos días después, en Seattle contra los Marineros, pasó a estar abierto a 32°. Y ha seguido de esa manera. Desde ese momento, ostenta un wRC+ de 130, cifra que va en sintonía con su producción del 2025 (131) y del 2024 (135).

Gran parte de esto tiene que ver con la comodidad: Los bateadores a menudo explican su posición en la caja, argumentando que es allí donde se sienten mejor. Pero también es un movimiento intencional. Los cañoneros no tienen mucho control sobre los pitcheos — eso le pertenece al lanzador. Sin embargo, sí controlan dónde y cómo se paran. Ese simple hecho hace que estos ajustes sean dignos de destacar.
Además, el quisqueyano está haciendo swing más rápido que en cualquier otro momento de los últimos años. Aumentó la velocidad de su bate en casi dos millas por hora de marzo/abril a mayo, elevándola a 76.4 mph. En junio, promedia 75.8 mph. Éstos son sus dos meses de mayor velocidad del swing registrados desde que Statcast comenzó a publicar datos de seguimiento del bate tras la pausa del Juego de Estrellas del 2023. Combinado con su postura abierta, es muy probable que esto le esté ayudando a alcanzar las rectas. En marzo/abril bateó un anémico .148 sin extrabases ante rectas de cuatro costuras, pero desde el 1ro de mayo batea .405 con slugging de .524 frente a los envíos rápidos.
No todo está resuelto al cien por ciento. El poder no ha regresado en su totalidad, al menos no para un jugador que ha superado la barrera de los 20 bambinazos en cinco de sus seis temporadas en la Gran Carpa, y que despachó 17 tablazos en apenas 59 partidos durante la campaña acortada por la pandemia en el 2020. Tatis todavía posee el octavo porcentaje más alto de MLB en batazos que caminan 200 pies o menos.
“Estamos en Grandes Ligas, así que nunca va a ser fácil, ¿sabes?”, confesó el estelar jardinero. “Simplemente sales y tratas de encontrar la manera de ayudar a tu equipo de todas las formas posibles”.
Y últimamente, ha estado haciendo mucho de eso.
Jeff Jones contribuyó a este reportaje.
