NUEVA YORK – La sonrisa en el rostro de Francisco Lindor lo dijo toda la noche del sábado, incluso después de que los Mets cayeron, 5-3, ante los Cardenales en Citi Field.
Lindor se convirtió en un feliz padre de una niña por segunda vez esa mañana cuando su esposa, Katia, dio a luz a Amapola Chloe. El nombre de la bebé, según Lindor, está inspirado en la bella flor de su natal Puerto Rico, la cual también lleva tatuada en su brazo izquierdo.
“Es un viaje maravilloso”, exclamó Lindor. “Es uno de los procesos más hermosos del mundo. Me quito el sombrero ante todas las madres. Es increíble lo que hacen. Sé que mañana (domingo) es el Día del Padre, pero desearía que siempre fuera Día de las Madres. Es increíble lo que hacen. Su trabajo, el proceso que ellas hacen está fuera de este mundo”.
Lindor no será colocado en la lista de paternidad. El infielder de los Mets apenas pudo dormir unas tres horas después de las 5:30 am ET, cuando nació su pequeña hija. El torpedero despertó a las 10:15 am ET, cuando su hija mayor, Kalina, le pidió que cargara a su hermanita.
A pesar de la desvelada, Lindor pensó que podía ver acción como titular en el partido del sábado en contra de San Luis. De hecho, el toletero boricua llegó al Citi Field antes de que comenzara el encuentro, desayunó y tomó una siesta. Pero el piloto Buck Showalter prefirió que Lindor descansara, y en su lugar colocó al venezolano Luis Guillorme en el campo corto. Más tarde Lindor ingresó al partido como emergente en el noveno inning y recibió un pelotazo del derecho Jordan Hicks.
“Sabía que tenía la oportunidad de estar en el lineup”, dijo Lindor. “Quería estar ahí [en el estadio]. Le dije a Buck, ‘[Haz] lo que pienses que es mejor para el equipo’. Y él me dijo, ‘Necesitas descansar’”.
La tarde del domingo, Lindor fue incluido en el lineup, como tercer bate en contra de los Cardenales.
