SEATTLE - Cal Raleigh volvió a conectar un jonrón el martes por la noche, sumando así cuatro en sus últimos dos partidos y cinco durante esta estancia en casa.
Y ni siquiera fue esa la actuación más importante de los Marineros en su victoria por 4-1 sobre los Filis.
No, esta fue una exhibición magistral de George Kirby, caracterizada por la brillantez absoluta, la eficiencia y el repertorio dominante que demuestran el enorme potencial que este lanzador derecho —extremadamente competitivo— alcanza en sus mejores días.
Raleigh le dio a su compañero de batería una ventaja inicial al conectar un jonrón solitario ante el derecho de los Filis, Aaron Nola, en la segunda entrada. Fue el cuarto cuadrangular de Raleigh en un lapso de cinco visitas al plato, sumándose a la noche de tres jonrones que logró —la primera de su carrera— en el primer partido de la serie.
Raleigh también había conectado un jonrón el viernes, elevando su total a cinco en esta serie en casa. Hasta ese momento, en los primeros cuatro meses de la temporada, acumulaba apenas 13.
Kirby también dejó ver su faceta de "Furious George" al finalizar su labor, cuando fue relevado con dos outs en la octava entrada y el equipo mantenía una ventaja de tres carreras. Kirby acababa de permitir un sencillo a Bryce Harper que superó el guante estirado de Brock Rodden mientras este se lanzaba para intentar atraparlo, poniendo fin a una racha de 15 bateadores retirados en fila.
Esa jugada llevó el conteo de lanzamientos de Kirby a 92 e hizo salir al manager de los Marineros, Dan Wilson, quien rápidamente recurrió al dominicano José A. Ferrer para un enfrentamiento de zurdo contra zurdo ante el venezolano Luis Arráez, optando por el duelo más favorable para asegurar una victoria que ya tenían prácticamente en el bolsillo.
Así de crucial es la situación actual para Seattle, equipo que ha estado por debajo de .500 desde el 22 de julio y ve cómo se acorta el calendario, pero que se mantiene firme en la pelea tanto por el título de la División Oeste de la Liga Americana como por el puesto de Comodín.
Al asegurar su segunda serie consecutiva en esta estancia en casa —y frente a otro contendiente de la Liga Nacional—, los Marineros se colocaron a dos juegos y medio tanto del liderato de la división como del último puesto de Comodín.
Kirby dominó a una alineación poderosa de Filadelfia durante 7 entradas y dos tercios, permitiendo apenas una carrera limpia, seis imparables y una base por bolas, además de recetar nueve ponches. Sin embargo, lo que más destacó fue su eficiencia, ya que regresó al montículo para la octava entrada habiendo realizado solo 79 lanzamientos.
Es probable que lo hubieran retirado en ese momento de no haber sido porque, instantes antes, Dominic Canzone conectó un sencillo productor de dos carreras que le dio a Wilson mayor margen de maniobra para tomar esa decisión.
Ferrer logró que Arráez conectara un rodado rápido para salir de ese pequeño apuro y, posteriormente, el mexicano Andrés Muñoz selló la victoria en la novena entrada, lanzando por primera vez desde el viernes, cuando permitió un jonrón de Alex Bregman que empató el partido y obligó a jugar entradas adicionales en el encuentro que los Marineros terminarían ganando.
