WEST SACRAMENTO – Henry Bolte nació en 2003, el mismo año en que Rickey Henderson disputó su última temporada en Grandes Ligas.
Aunque era demasiado joven para ver jugar a Henderson en vivo, Bolte creció como fanático de los Atléticos en Palo Alto y conocía muy bien al legendario velocista y su grandeza. De hecho, poco después de firmar su primer contrato profesional con los Atléticos en 2022, Bolte comparó, en cierta medida, su estilo de juego con el del miembro del Salón de la Fama.
“Me gusta salir al terreno y poner presión sobre el otro equipo”, dijo Bolte en el 2022. “Soy un gran fanático de los Atléticos, así que pienso en Rickey Henderson robando bases todo el tiempo. Quizás no sea tan rápido como él. Él era especial. Pero me gusta jugar de esa manera”.
Cuatro años después de aquel día en que firmó, Bolte tuvo una actuación en la victoria de los Atléticos por walk-off 6-5 sobre los Azulejos el lunes en Sutter Health Park que ningún jugador del equipo había conseguido desde el mismísimo “Hombre del Robo”.
Después de robarse tres bases en los primeros tres innings del juego, Bolte conectó un jonrón solitario por encima de la pared del jardín derecho ante el abridor de Toronto, Dylan Cease, en el quinto episodio. Antes de él, ¿quién había sido el último jugador de los Atléticos en conectar un cuadrangular y robarse al menos tres bases en un mismo encuentro? Rickey Henderson, quien disparó un vuelacercas y se estafó cuatro almohadillas el 5 de octubre de 1991.
Bolte formó parte de un ataque a toda velocidad de los Atléticos, que corrieron a sus anchas toda la noche ante Cease. Se robó la segunda base en el primer inning después de negociar una base por bolas como primer bate, y luego se estafó la segunda y la tercera en la tercera entrada antes de lanzarse hacia el plato con una hábil barrida de cabeza tras un rodado de Zack Gelof, esquivando el toque del receptor mexicano Alejandro Kirk para anotar.
Poco después de que Gelof llegara a base por esa jugada de selección, él también se robó la segunda y la tercera. Fue la primera vez que los Atléticos se estafaron cuatro bases en un inning desde que consiguieron cuatro en el sexto episodio contra los Marineros el 8 de septiembre del 2010. Además, las cinco bases robadas del equipo fueron la mayor cantidad en los primeros tres innings de un juego desde que se estafaron cinco el 12 de junio de 1990 contra los Rangers.
