Al abrir el campamento, los Mets tienen varias preguntas por responder

12 de febrero de 2025

PORT ST. LUCIE, Florida -- Los Entrenamientos Primaverales han comenzado para unos Mets que nuevamente enfrentan grandes expectativas. Es un equipo talentoso, tal vez el mejor de la División Este de la Liga Nacional, pero no parece ser uno que vaya a dominar a sus rivales con facilidad. Aunque los Mets resolvieron muchos problemas durante otra temporada muerta bien activa, también dejaron varias interrogantes sin respuesta.

Como por ejemplo:

¿Cómo responderá Pete Alonso a otro año crucial?

El año pasado, en su camino a la agencia libre por primera vez, Alonso tuvo la peor temporada de su carrera: 34 jonrones y un slugging de .459, siendo ambas marcas las más bajas para él en una campaña completa. Aun así, fue una actuación bastante sólida, y Alonso la reforzó con un gran octubre, destacándose con uno de los batazos más impactantes en la historia de los Mets en postemporada. Sin embargo, solamente le bastó para asegurar US$54 millones en dinero garantizado, cuando seguramente esperaba un contrato tres o cuatro veces mayor.

El nuevo contrato de Alonso incluye una cláusula de salida, lo que significa que puede volver a ser agente libre el próximo invierno. Podría ser su última oportunidad para asegurar un pacto de nueve cifras (en esta liga, la vida cambia rápido), pero eso no sucederá si no mejora sus números del año pasado. En otras palabras, cualquiera que haya sido la presión que sintió en el 2024 será mayor este verano. La forma en que maneje esa situación será clave tanto para su próximo contrato como para el éxito general de los Mets.

¿Cómo se integrará Juan Soto al club?

En otro mercado, en otro equipo, la llegada de Soto acapararía cada segundo del Entrenamiento de Primavera. Pero eso no sucederá en Port St. Lucie, donde el puertorriqueño Francisco Lindor viene de una campaña con números de JMV, Alonso enfrenta las preguntas mencionadas anteriormente y varios otros jugadores de alto perfil presentan historias intrigantes. Aun así, cambiar de equipo siempre requiere de cierto nivel de ajuste. Por un lado, éste será el cuarto club del dominicano Soto en cuatro años. Por otro, por primera vez desde sus primeros días en las Grandes Ligas, sabe que estará en un mismo lugar por mucho, mucho tiempo.

Los Mets ya cuentan con líderes consolidados en el clubhouse, como Lindor y Brandon Nimmo, lo que reduce la presión inmediata sobre Soto. A sus 26 años, no necesita ser todo para todos. Solamente necesita seguir siendo uno de los mejores toleteros del juego mientras se adapta a su nuevo hogar.

¿Es la rotación lo suficientemente buena?

Aunque en febrero las principales historias en Port St. Lucie girarán en torno a Soto y Alonso, el cuerpo de lanzadores genera una intriga de verdad. Hay muchas dudas con esta rotación, que probablemente sea de seis abridores: ¿Está Kodai Senga por fin, y de verdad, en salud? ¿Qué hay del dominicano Francelis “Frankie” Montás? ¿Podrá Clay Holmes hacer con éxito la transición desde el bullpen y, de ser así, cuánta durabilidad tendrá? ¿Es Sean Manaea un as de verdad, o lo del año pasado fue una excepción? ¿Las piezas de profundidad serán lo suficientemente sólidas para compensar la falta de talento probado en la parte alta de la rotación?

Los directivos de los Mets no podrán responder todas estas preguntas en seis semanas de entrenamientos, pero para cuando terminen, tendrán una visión mucho más clara de su rotación.