CINCINNATI - Cuando Hunter Goodman hace contacto con la pelota, sus compañeros en el dugout se movilizan para buscar la chaqueta de jonrón.
Goodman conectó dos jonrones el miércoles por la noche en la victoria de los Rockies por 13-2 sobre los Rojos, lo que les dio un récord de 4-1 en una gira que finaliza el jueves por la tarde en el Great American Ball Park.
De los últimos 15 hits de Goodman, siete han sido jonrones, y cinco de los otros ocho han sido dobles. Goodman conectó un jonrón solitario en la quinta entrada contra Luis Mey y un cuadrangular de dos carreras en la séptima contra José Franco para elevar su total de jonrones de la temporada a nueve, la mayor cantidad del equipo. En la parte alta de la novena entrada, rompió con su estilo habitual con un sencillo.
Fue una gran noche, no solo para Goodman, sino también para Brett Sullivan (dos dobles, incluyendo uno de tres carreras en la primera entrada contra Brandon Williamson) y para el lanzador abridor derecho Tomoyuki Sugano (5 1/3 entradas sin permitir carreras).
Los Rockies (14-17) no pierden el tiempo reviviendo el año pasado cuando terminar con la peor marca en las Grandes Ligas con 43-119, sino que están tratando de demostrar hábitos ganadores.
En la derrota del martes por 7-2, los Rockies batearon de 11-1 con corredores en posición de anotar, pero los nueve ponches del abridor de los Rojos, Chase Burns, en seis entradas influyeron en ello. Burns no tuvo nada que ver con una primera entrada defensiva deficiente, que incluyó un lanzamiento fallido en un intento de sorprender a un corredor y una cobertura tardía en una base en un intento de robo. Tampoco se le dedicó más tiempo del necesario a eso, más allá de recordar que los equipos ganadores se mantienen mentalmente concentrados.
La ventaja temprana gracias al hit de Sullivan y el trabajo de Sugano (cuatro hits, dos ponches y tres bases por bolas que no perjudicaron) fue un buen comienzo. El bate de Goodman selló un final contundente.
