Entre rumores de cambio, Paredes se concentra en rendir en el terreno

9:59 PM UTC

WEST PALM BEACH, Florida -- El hecho de que el antesalista siquiera se reportara al campamento y se pusiera el uniforme de los Astros la mañana del domingo fue una sorpresa para muchos. Pero no para él.

Paredes ha sido objeto de rumores de cambio durante todo el receso de temporada porque es la pieza más movible dentro del congestionado panorama del infield de los Astros, que incluye íconos de la franquicia en la tercera base, el puertorriqueño Carlos Correa, y en la segunda base, el venezolano José Altuve, un campocorto convocado al Juego de Estrellas, el quisqueyano Jeremy Peña, y un inicialista que gana US$20 millones al año, Christian Walker.

El deseo de los Astros de mover a Paredes por un bate zurdo no disminuyó su creencia de que permanecería en Houston, por ahora. Paredes ya ha sido cambiado tres veces, incluyendo de los Cachorros a los Astros en diciembre del 2024 en el acuerdo por Kyle Tucker, así que los vientos de cambio no son nada nuevo para él.

“Aquí es donde pensé que iba a estar todo el tiempo, así que veremos qué pasa”, dijo el toletero mexicano.

La semana pasada, el gerente general de los Astros, Dana Brown, dijo que el club no había terminado de hacer movimientos tras enviar a Jesús Sánchez a los Azulejos a cambio de Joey Loperfido, una transacción que le ahorró a Houston alrededor de US$6 millones. Paredes ganará US$9.35 millones este año y tiene una opción del club para el 2027 por US$13.35 millones. Si termina entre los 10 primeros en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2026, la opción del club se convierte en una opción mutua.

Paredes tiene valor en el mercado, considerando que cumple 27 años el miércoles y es dos veces convocado al Juego de Estrellas de la Liga Americana, además de poder desempeñarse en múltiples posiciones del cuadro interior. El año pasado registraba línea de .259/.359/.470, con 19 jonrones, la mayor cantidad del equipo, y 50 carreras impulsadas en 94 juegos antes de sufrir una severa distensión en el tendón de la corva derecho el 19 de julio en Seattle, lesión que lo dejó fuera por dos meses.

“Solo controlo lo que hago en el terreno”, dijo Paredes. “En eso estoy enfocado. Lo que ellos vayan a hacer está fuera de mi control”.

Para cuando Paredes regresó en la última semana de la temporada, Correa ya había sido adquirido y establecido en la tercera base. Los Astros han dicho durante todo el receso que pueden hacer funcionar el excedente del infield dando días de descanso a los jugadores, pero Peña ha dicho que quiere disputar 162 juegos, y Altuve señaló el sábado que quiere jugar más de 150 encuentros mientras continúa su búsqueda de los 3,000 imparables, está a 612.

Podría ser difícil crear tiempo de juego a menos que uno de los jugadores del infield reciba turnos como bateador designado, pero el cubano Yordan Álvarez está programado para ocupar ese puesto casi a tiempo completo este año. Por supuesto, una lesión en cualquiera de las posiciones del infield aclararía el panorama. Los cinco jugadores del cuadro interior se reportaron temprano al campamento y saludables.

“Lo veo como un beneficio para todos los jugadores”, dijo el manager de los Astros, el boricua Joe Espada. “No estuvimos saludables el año pasado. Esta es una oportunidad para mantenernos sanos, y todo se reducirá a la comunicación y a que cada quien conozca su rol en el equipo. Al final, se trata de ganar juegos y de conquistar el Oeste de la Liga Americana. Necesitamos a todos estos jugadores para lograrlo”.

Espada dijo que ha mantenido conversaciones con Paredes durante todo el receso de temporada sobre su futuro. Paredes, quien decidió no someterse a la cirugía recomendada para su tendón de la corva, jugó pelota invernal en México y tomó la mayoría de sus turnos como bateador designado, con un juego en la primera base.

“Hemos estado hablando durante todo el receso, conversaciones que mantendré entre Paredes y yo”, manifestó Espada. “Sí sé que es uno de nuestros mejores bateadores, y somos un muy buen equipo cuando está en la alineación”.

Paredes dijo que ha estado entrenando en la segunda y primera base además de su tiempo en la tercera, y que se sintió muy bien durante la pelota invernal jugando para los Naranjeros de Hermosillo en la Liga Mexicana del Pacífico. Su objetivo sigue siendo ser un jugador de todos los días.

“Veremos qué pasa”, enfatizó Paredes. “Aún falta como un mes para el Día Inaugural”.

Paredes optó por no participar en el Clásico Mundial de Béisbol con México para enfocarse en los Astros y asegurarse de estar saludable. El primer entrenamiento con el roster completo de Houston es el lunes, pero la especulación sobre cambios continúa, con Paredes en el centro de los rumores.

“No me preocupa eso”, culminó Paredes.