ATLANTA - El batear con corredores en posición de anotar ha sido un gran problema para los Nacionales últimamente.
Washington llegó al partido del sábado contra los Bravos con solo un hit en sus 21 turnos previos con corredores en posición de anotar.
El cuerpo de lanzadores de los Nacionales rescató la ofensiva, que de repente estaba teniendo dificultades, en su victoria por 2-0 sobre Atlanta en el Truist Park, permitiendo solo un hit contra una de las mejores ofensivas de las Grandes Ligas.
El abridor de los Nacionales, Jake Irvin, no se vio afectado por la interrupción de 41 minutos por lluvia, ya que lanzó una primera entrada sin permitir carreras. Irvin reanudó su apertura tras la interrupción y no permitió ningún hit en cinco entradas.
A pesar de estar trabajando en un posible juego sin hits ni carreras, Irvin abandonó el partido mientras calentaba antes de la parte baja de la sexta entrada.
Irvin no había permitido ningún hit en cinco entradas sin carreras, con siete ponches y una base por bolas en 80 lanzamientos (52 strikes), antes de abandonar el campo acompañado por el cuerpo médico de Washington. Los Nacionales tenían una ventaja de 2-0 gracias a los jonrones solitarios de Dylan Crews y Jorbit Vivas.
En un batazo hacia el montículo que pasó junto a Irvin para finalizar la quinta entrada, éste intentó atrapar la pelota estando fuera de blance, luego hizo una mueca y movió la cabeza mientras se retiraba del montículo.
Brad Lord entró como relevista de Irvin y lanzó una sexta entrada perfecta, pero el sencillo de Michael Harris II en la séptima entrada rompió el potencial juego sin hits combinado. Sin embargo, ese sencillo fue todo lo que Lord permitió, ya que lanzó tres entradas sin carreras y ponchó a tres, lo que ayudó a salvar al bullpen de los Nacionales, que utilizó a seis relevistas en la derrota del viernes por 5-4 en 11 entradas.
Richard Lovelady, quien abrió el partido del viernes con una entrada lanzada antes de ser relevado por Miles Mikolas, consiguió su cuarto salvamento de la temporada.