Kent ve su número retirado y protagoniza divertido momento con Bonds

4:57 AM UTC

SAN FRANCISCO -- El recién elegido miembro del Salón de la Fama Jeff Kent fue recibido por un grupo de leyendas de los Gigantes cuando saltó al terreno para que su número 21 fuera retirado durante una ceremonia especial antes del juego el sábado en Oracle Park.

Estrechó manos con figuras como Juan Marichal, Dusty Baker, Buster Posey y Will Clark, aunque su encuentro más destacado fue con su excompañero Barry Bonds.

Kent y Bonds tuvieron una relación fría durante sus años en San Francisco, pero ambos se abrazaron y parecieron bromear sobre su pasado al recrear su infame altercado en el dugout ocurrido en San Diego en el 2002. Bonds se metió de lleno en el momento, sujetando a Kent y sacudiéndolo en tono de broma, lo que provocó las risas de ambos célebres bateadores.

“Lo he dicho muchas veces”, expresó Kent antes de la victoria de los Gigantes por 7-2 en el segundo juego de la doble cartelera del sábado contra los Diamondbacks. “Él y yo nunca hemos salido a cenar, pero iría a la guerra con ese tipo cualquier día de la semana”.

“Si Bonds y yo no hubiéramos estado peleando en el dugout, no tendríamos lo que tenemos, se los garantizo”.

El recuerdo le dio un toque de humor a un día trascendental para Kent, quien se convirtió el sábado en el 16to jugador de los Gigantes en tener su número retirado.

“Estoy maravillado”, dijo Kent. “Ni siquiera puedo explicar lo que significa tener un número allá arriba junto a los muchachos que tuve la oportunidad de conocer: [Willie] McCovey, [Willie] Mays, Gaylord Perry, Will the Thrill”.

Aunque Kent, líder de todos los tiempos en jonrones entre los segunda base, finalmente consiguió su esperada elección a Cooperstown por medio del Comité de la Era Contemporánea del Béisbol el año pasado, Bonds continúa fuera del Salón debido a sus vínculos con sustancias para mejorar el rendimiento.

Aun así, Kent pareció mostrar su apoyo al Rey de los Jonrones el sábado, cuando se volteó hacia Bonds y le dijo: “Barry, sigue adelante, hermano, tienes una oportunidad”.

La parte más emotiva del día para Kent llegó cuando le preguntaron por su hijo, Kaeden, un prospecto del cuadro de 23 años que fue adquirido desde los Yankees como parte del cambio de Heliot Ramos el 3 de agosto. Kent admitió que estaba un poco nervioso por ver a Kaeden incorporarse a la organización de los Gigantes, aunque se sintió reconfortado al ver a su hijo conectar dos jonrones en su segundo juego con Eugene, de Clase-A Avanzada, el jueves.

“Me he esforzado muchísimo por no vivir a través de mi hijo”, dijo Kent. “Todavía existe un poco de inquietud porque mi propio hijo, si llega a Grandes Ligas, tendrá que lidiar con la sombra del número que ahora cuelga en la pared.

“No sé por qué se me salen las lágrimas por esto, me fue bien en mi discurso. No lo sé. Es lo suficientemente fuerte. Creo que puede manejarlo. Yo le daré duro, así que lo manejará. No sé qué más puedo agregar. Ojalá puedan sacar algo de todo eso. Y añadan también las lágrimas”.

El estilo de vida de un miembro del Salón de la Fama requerirá algo de adaptación para Kent, quien se considera un hombre sencillo, pero aseguró que espera aprovechar cualquier oportunidad que se le presente de ahora en adelante.

“Lo siguiente es sentirme cómodo con esto”, dijo Kent. “Sentirme cómodo regresando y haciendo lo que hacen los miembros del Salón de la Fama. Volver a los Entrenamientos Primaverales, besar bebés, asistir a actividades con los Gigantes, dar consejos, sentarme en el clubhouse como Mays y McCovey, sin hacer nada hasta que algún muchacho quiera acercarse a hablar contigo. Me va a costar muchísimo hacer eso. Soy un tipo que va de frente. O estoy completamente fuera o estoy completamente involucrado. Para mí no hay término medio. Así que voy a tener que acostumbrarme a eso”.