HOUSTON -- Han pasado cuatro años desde que los Astros ganaron la Serie Mundial y tres desde que consiguieron una victoria en postemporada, mientras su histórica era de dominio, que culminó con siete viajes consecutivos a la SCLA, cuatro banderines de la Liga Americana y dos campeonatos, queda cada vez más lejos en el retrovisor.
Eso es lo que convierte esta temporada muerta en una etapa crucial para el futuro de una franquicia que se encuentra en una encrucijada. Los Astros, que fueron barridos por los Medias Blancas en la Serie del Comodín de la Liga Americana tras caer 7-3 la noche del miércoles, buscarán un nuevo gerente general y quizás también un nuevo manager. Joe Espada, en el último año de su contrato, podría haber dirigido su último juego, aunque dijo el miércoles que le gustaría regresar para una cuarta temporada.
“Respeto el proceso y lo afortunado que he sido de estar aquí durante más de nueve años y vivir tantos títulos divisionales, Series de Campeonato, Series Mundiales y ganar una”, dijo. “Como coach de banca, como capataz, he sido testigo de tantos grandes momentos, así que obviamente me gustaría seguir disfrutando de esos momentos”.
En la temporada regular de este año, los Astros llegaron a la postemporada por novena vez en 10 años, pese a registrar marca de 81-81, suficiente para conquistar el Oeste de la Liga Americana. Pero también quedaron expuestas las deficiencias de un roster que no contó con suficiente profundidad de pitcheo, utilizaron un récord del club de 19 lanzadores abridores y encabezaron la Liga Americana con 650 bases por bolas, careció de capacidad atlética y tuvo uno de los peores jardines ofensivos en la historia de la franquicia, con OPS de .662.
“Es fácil empezar a señalar con el dedo ahora mismo [sobre] qué salió mal”, dijo el campocorto dominicano Jeremy Peña. “Creo que esto es algo que tenemos que sentarnos a analizar, y este equipo encontrará la manera de recuperarse. Definitivamente encontraremos la forma de mejorar el equipo y presentarnos el próximo año”.
El porcentaje de victorias de los Astros disminuyó este año por cuarta temporada consecutiva, y su marca de .500 quedó muy lejos de las 106 victorias que Houston consiguió en el 2022. Desde entonces, los Astros han perdido a varios jugadores fundamentales, entre ellos el jardinero Kyle Tucker, quien fue cambiado, y el antesalista Alex Bregman, quien se marchó como agente libre después de la temporada del 2024.
“Tenemos que encontrar la manera de regresar, llegar lejos en los playoffs y ganar”, dijo el veterano segunda base, el venezolano José Altuve. “Eso es todo lo que tengo que decir”.
Los Astros del 2026, construidos alrededor del cubano Yordan Álvarez, principal candidato al premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana, el antesalista mexicano Isaac Paredes y Peña, tuvieron demasiados huecos en la parte baja del orden ofensivo. Houston pasó gran parte de la temporada buscando opciones en la lista de waivers y haciendo incorporaciones que nunca fueron suficientes.
“Siempre encontramos maneras de adquirir talento, mantenernos competitivos, seguir en la pelea y estar en una muy buena posición para competir y ganar la división”, dijo Espada. “Así que estoy seguro de que se hablará de algunos cambios, pero el corazón y el alma de este equipo siguen aquí. Mientras José Altuve y Yordan Álvarez estén aquí, éste sigue siendo un muy buen equipo”.
Peña, quien podrá convertirse en agente libre en el 2028, podría ser cambiado este invierno de manera similar a como los Astros negociaron a Tucker cuando le quedaba un año de contrato. Ese canje, que llevó a Houston al jardinero Cam Smith, al lanzador Hayden Wesneski y a Paredes, dio buenos resultados para el club.
“Amo esta ciudad, amo todo lo relacionado con los Astros y espero poder estar aquí a largo plazo”, dijo Peña.
Entre los principales agentes libres de los Astros este invierno se encuentran los relevistas Bryan Abreu y Steven Okert. El dominicano Abreu tiene efectividad de 2.82 con 25 salvamentos en 392.1 innings como relevista desde su debut en el 2019, y en los últimos años se ha destacado como preparador de mesa de Houston.
“Ha sido extraordinario”, dijo Espada. “Ha conseguido outs importantes durante muchísimos años, en los playoffs, en la Serie Mundial. Increíble. Sé que entra en su año de agencia libre y es uno de esos muchachos que quieres tener en tu bullpen”.
Las lesiones diezmaron el cuerpo de lanzadores de Houston, poniendo de inmediato a prueba la profundidad que Brown trabajó durante toda la temporada muerta para construir, y fueron la principal razón por la que los Astros comenzaron con marca de 20-31. Las contrataciones de Tatsuya Imai y Ryan Weiss no dieron resultados, mientras que Mike Burrows, adquirido de los Piratas en un canje entre tres equipos en diciembre, registró efectividad de 5.99 y se perdió los últimos dos meses por una lesión.
Esas estuvieron entre las razones por las que los Astros anunciaron el 24 de agosto que se separarían de Brown, quien había sido contratado para reemplazar a James Click antes de la temporada del 2023. Espada, contratado un año después, registró marca de 256-229 en temporada regular durante tres campañas, pero nunca contó con los recursos para igualar el éxito de sus dos predecesores.
Espada fue coach de banca de dos managers que conquistaron títulos de Serie Mundial en Houston, A.J. Hinch y Dusty Baker, y condujo a los Astros a dos títulos del Oeste de la Liga Americana en tres años, pero tuvo marca de 0-4 en la postemporada. La incertidumbre sobre su futuro es tan grande como la que rodea al equipo de cara a la temporada muerta.
“He sido parte de algunos años realmente especiales”, dijo Espada. “... El sueño de todo manager es poder dirigir y liderar a jugadores como éstos en una organización que te brinda la oportunidad de contar siempre con los mejores jugadores, para poder ganar divisiones de manera constante y llegar a la Serie Mundial. Simplemente me siento afortunado de formar parte de esto”.
