¿Bajar a Vladdy en el lineup? Schneider se niega rotundamente y esta es su razón

9:08 PM UTC

TORONTO -- Millones de canadienses comparten el mismo trabajo a distancia, haciendo una pasantía como co-managers de John Schneider.

Es un trabajo ingrato y el horario no es el mejor, pero todos siguen llegando a la misma idea que habría sonado ridícula hace apenas seis meses: es hora de bajar al dominicano , quien está pasando por un mal momento, en la alineación de los Azulejos.

Al ver a este equipo, tienes todas las razones para creerlo. Guerrero está atrapado en una de las temporadas más sorprendentes que hayamos visto de una estrella de los Azulejos. Recién salido de una exhibición trascendental en la postemporada del 2025, ha fracasado en el 2026, bateando .262 con un OPS de .689 y sólo siete jonrones, ninguno de ellos en casa.

Los grandes momentos siguen encontrando a Guerrero, pero él no ha logrado responder, en busca de ese swing que se le ha hecho esquivo toda la temporada. Con sólo una versión “buena” de Guerrero, los Azulejos probablemente estarían en un puesto de postemporada hoy. ¿Por qué, entonces, en una campaña en la que Schneider ha intentado casi todo lo demás con esta alineación, Guerrero no ha sido bajado un par de puestos?

“Ha habido ideas al respecto, simplemente no sé cuál sería el resultado”, explicó Schneider. “No quiero castigarlo. Creo que si hubiera muchachos destrozando la pelota, eso también sería un poco más fácil de pensar. Estamos construidos, como equipo, para que Vlad sea un punto focal de nuestra ofensiva. No creo que, por el lugar donde batea, le vayan a lanzar de manera muy diferente. No creo que haya más o menos presión si está bateando más abajo en el orden. Lo quiero arriba en los momentos importantes”.

El punto de Schneider sobre cómo los Azulejos están construidos alrededor de Guerrero es crucial aquí. Esto se siente como una ofensiva de la NFL construida en torno a un mariscal de campo movible, porque sin esa estrella haciendo lo que se supone que debe hacer, el resto se desmorona. Los Azulejos están repletos de bateadores de contacto, y se supone que todos esos sencillos inunden las bases para que Guerrero impulse más de 100 carreras.

Se supone que Guerrero es el sol. Todo lo demás debería orbitar a su alrededor.

“Él está bastante de acuerdo con [batear] en cualquier lugar”, señaló Schneider, “pero creo que merece estar en algún lugar en el medio del orden, mirando en relación a quién más está en el roster”.

Si los Azulejos tuvieran a un Addison Barger saludable, quien razonablemente podría sumar más de 20 jonrones y un OPS de .800 a estas alturas, tal vez eso cambiaría la ecuación. Si George Springer le estuviera dando a esta organización una repetición de su increíble temporada 2025, sería más fácil. Si Kazuma Okamoto estuviera teniendo turnos al bate más completos entre sus explosiones de poder, sería más fácil. Si el venezolano Anthony Santander estuviera aquí, siendo el bateador que los Azulejos firmaron para que fuera, sería más simple.

En cambio, Schneider está comprometido a poner a Guerrero en el segundo o tercer lugar de la alineación. Han debatido incluso esos lugares durante casi una década, con Guerrero queriendo batear tercero y Schneider prefiriendo que sea segundo, pero parece que hasta ahí llegará la cosa.

Schneider aprendió una lección antes, también, con Bo Bichette. Al principio del mandato de Schneider, Bichette estaba pasando por dificultades y decidió ponerlo a batear de séptimo.

“Oh, recuerdo esa vez”, dijo Schneider, riendo. “Esa fue una buena conversación”.

Schneider le envió un mensaje de texto a Bichette la noche anterior, diciéndole que iba a mover la alineación, pero no mencionó exactamente cómo. Cuando Bichette vio el lineup poco después, Schneider supo de inmediato de su joven campocorto. Esos mensajes de texto, como los recuerda Schneider, fueron bastante coloridos. Bichette estaba furioso.

“Eso fue reaccionario y yo siendo joven en el trabajo... y tonto”, confesó Schneider. “Creo que Bo es diferente a Vlad. Puedes intentar hacerlo enojar estratégicamente para que reaccione. No creo que hacer enojar estratégicamente a Vlad vaya a cambiar mucho”.

En esto, tiene razón. Eso siempre separó a Bichette y Guerrero. Bichette siempre respondió de manera diferente a los fracasos y las frustraciones que Guerrero. Ninguna forma era mejor o peor, simplemente... diferente.

Si le decías a Bichette que probablemente se iba a ir de 4-0, él batearía para el ciclo y te miraría fijamente mientras doblaba por la tercera base en el jonrón. Sin embargo, nunca se ha sentido que ese tipo de presión externa o forma de dirigir haya sido la estrategia con Guerrero.

Schneider conoce al dominicano tan bien como cualquiera. Su historia juntos se remonta a los niveles bajos de liga menor, y esta es claramente más una decisión de “sentimiento” que analítica. Se está convirtiendo en una de las decisiones definitorias (y más debatidas) de los Azulejos del 2026.