ARLINGTON -- La noche del viernes, el manager de los Rangers, Skip Schumaker, afirmó que estaba “contando los outs” cuando tuvo que retirar al abridor Kumar Rocker en el quinto inning.
Si entonces estaba contando los outs, el sábado fue aún peor.
Schumaker, el coach de pitcheo Jordan Tiegs y el jefe de trainers Matt Lucero hicieron la poco alentadora caminata hacia el montículo en el segundo episodio, poco antes de que el abridor Cal Quantrill, quien parecía tener garantizados seis innings cada vez que subía a la lomita, abandonara el juego por rigidez en el músculo dorsal derecho. Apenas había un out en el episodio y, en ese momento, parecía que todavía faltaba una eternidad para terminar el encuentro.
El bullpen de los Rangers, que ya venía con una fuerte carga de trabajo, tendría que cubrir 7.2 entradas en plena lucha por la postemporada, en la que el margen de error es mínimo.
Era un reto enorme.
Pero Schumaker logró armar el rompecabezas. Cinco relevistas se encargaron del resto del encuentro tras la salida de Quantrill y llevaron a los Rangers a una victoria por 6-2 sobre los Azulejos en el Globe Life Field.
Con el triunfo, los Rangers (78-77) superaron la marca de .500 por primera vez desde el 10 de agosto (60-59) y terminaron la jornada un juego por delante de los Astros en el Oeste de la Liga Americana.
El héroe de la jornada fue el relevista largo Jordan Montgomery, quien había realizado 16 pitcheos desde el bullpen apenas dos días antes. Montgomery tomó el relevo tras la salida de Quantrill y lanzó 3.1 actos sin permitir hits.
Nathan Eovaldi, quien hizo 46 lanzamientos en cuatro entradas en blanco contra los Medias Rojas el 16 de septiembre, permitió una carrera en un inning. Los relevistas “tradicionales”, Robert Garcia, Chase Silseth y Jacob Latz, se encargaron del resto. Garcia permitió un jonrón solitario de Davis Schneider en un episodio de labor.
