FILADELFIA -- Mientras el presentador invitado del sistema de sonido del estadio, Michael Buffer, lo anunciaba para la final del Derby de Jonrones la noche del lunes, Jordan Walker no pudo evitar sonreír. Buffer apenas había comenzado su presentación cuando el público del Citizens Bank Park empezó a abuchearlo. Prácticamente nadie en Filadelfia quería que Walker ganara. Sin haber hecho nada para provocarlo, se había convertido en el villano.
Juego de Estrellas 2026
Pero hay que decirlo: a veces los villanos también ganan. Así ocurrió con Walker, quien se sobrepuso a una lluvia de abucheos para derrotar 12-11 en la final a Kyle Schwarber, el gran favorito de la afición.
Después de que Schwarber conectara 11 jonrones para hacer estallar al público, Walker llegó a su último swing de la final con apenas ocho vuelacercas. Los bateadores que terminan el tiempo reglamentario con un jonrón reciben swings ilimitados hasta que no logren sacar la pelota del parque, y Walker aprovechó al máximo esa regla al disparar cuatro bambinazos consecutivos para superar a Schwarber.
Con ello, se convirtió en el primer jugador de los Cardenales en conquistar el Derby.
Para Walker, todo el Derby fue una exhibición del swing renovado que lo convirtió en JMV del Juego de Estrellas. Su primer swing de la noche produjo un cañonazo de 461 pies que pasó por encima del letrero de Liscio's Bakery, hacia el segundo nivel del jardín izquierdo. Su sexto jonrón viajó aún más lejos: 470 pies, según las proyecciones de Statcast.
Con excepción del dominicano Junior Caminero, quien es un caso fuera de lo común en varios aspectos, ningún jugador de Grandes Ligas ha registrado una mayor velocidad de bate este año que Walker. Es un swing hecho para el Derby de Jonrones. Y el Derby de Jonrones parece hecho para un parque como el Citizens Bank Park, que año tras año figura entre los estadios más favorables para conectar jonrones.
"En Filadelfia la pelota vuela un poco más que en San Luis", comentó Walker.
Y lo demostró. Walker dominó la primera ronda del Derby al conectar 10 jonrones en sus primeros 13 swings y terminar con un total de 13. Luego añadió seis más en la segunda ronda para eliminar a Caminero en un duelo directo, definiendo el enfrentamiento con un jonrón de oro que puso fin a la ronda de manera anticipada y le permitió conservar energías. Con la gorra al revés, evocando a un Ken Griffey Jr. bateador derecho, y con su padre chocando las manos con los aficionados en las gradas, Walker se enfrentó después a Schwarber en la final.
Antes de Walker, el jugador de los Cardenales que más lejos había llegado en un Derby era la leyenda dominicana Albert Pujols, quien cayó ante Garret Anderson en la final del evento del 2003.
Antes de esta temporada, Walker había pasado tres años intentando consolidarse en las Grandes Ligas. Tras una prometedora campaña de novato en el 2023, vivió dos temporadas decepcionantes. Entre el 2024 y el 2025 conectó apenas 11 jonrones. Pasó buena parte del 2024 en las Ligas Menores tratando de encontrar más poder en su swing. Al año siguiente, un par de lesiones también le impidieron afianzarse.
Entonces llegó el 2026. Antes de los Entrenamientos Primaverales, Walker trabajó junto al cuerpo de bateo de los Cardenales para simplificar su swing. En lugar de concentrarse en pequeños ajustes mecánicos, el otrora cotizado prospecto volvió a movimientos más naturales, con un swing capaz de halar la pelota por el aire de manera consistente. En sus primeros 16 juegos de la temporada conectó ocho jonrones, desatando por fin el poder que tanto él como los Cardenales sabían que tenía. Cerró la primera mitad con 22 cuadrangulares para ganarse la invitación al primer Derby de Jonrones de su carrera.
"Me sentía mejor que nunca, sinceramente", dijo Walker. "Pensé: '¿Qué es esto? ¿Cuál es la fórmula? Tenemos que entender qué está pasando y tratar de repetirlo'. En lugar de profundizar tanto en el swing y hacer todos esos análisis, creo que simplemente hay que mantener las cosas sencillas y seguir siendo atlético. A partir de ahí, todo despegó".
