DETROIT -- Los Azulejos aún no están listos para anunciar un plan para el puertorriqueño José Berríos y su codo derecho. Eso podría ocurrir tan pronto como el sábado, pero los posibles tratamientos que están considerando incluyen la palabra que nadie quiere escuchar.
“La cirugía está sobre la mesa. Es una opción en este punto”, indicó el manager John Schneider el viernes. “Sólo estamos tratando de descifrar si ese es el camino que vamos a tomar”.
Aunque Schneider no ha estado al tanto de cada conversación entre los médicos y el personal de los Azulejos desde que Berríos se reunió con el Dr. Keith Meister a principios de la semana, no cree en este momento que haya ningún daño en los ligamentos. Este problema todavía parece estar centrado en la fractura por sobrecarga con la que Berríos había estado lanzando, y Schneider también mencionó “cuerpos sueltos” en relación con ello.
Berríos también es parte de este proceso de toma de decisiones. Esto tiene que ser frustrante para el boricua de 31 años, quien durante la mayor parte de la última década fue uno de los lanzadores más consistentes y confiables en MLB, casi una garantía para realizar 32 aperturas y completar 180 o más innings por temporada.
“Simplemente está tratando de tomar la mejor decisión para el presente y para el largo plazo”, agregó Schneider. “Creo que está dudando un poco al respecto y sólo quiere hacer lo correcto”.
A finales de abril, empezaba a parecer que Berríos lanzaría a pesar de este problema y regresaría rápidamente a las Mayores, donde su vuelta habría sido recibida con los brazos abiertos. La plaga de lesiones de los Azulejos ha sido particularmente cruel con la rotación, que todavía no cuenta con Cody Ponce, Max Scherzer ni Shane Bieber. Además de eso, Eric Lauer fue designado para asignación, por lo que Toronto se ha visto reducido a utilizar un juego de bullpen para ocupar un lugar en la rotación, mientras que Patrick Corbin mantiene el otro estable por el momento.
En cambio, Berríos se topó con algunos problemas en sus dos salidas de rehabilitación más recientes, manteniéndose más cerca de las 90-91 millas por hora en lugar de sus habituales 93-94 mph. Después de ser castigado con fuerza en esas presentaciones, Berríos reportó más dolor de lo normal en su codo, lo que llevó a la evaluación en persona con Meister.
