DUNEDIN, Florida -- Tras un final incómodo de su temporada del 2025, José Berríos inició el nuevo año con una disculpa.
Berríos decidió dejar el equipo durante la Serie Mundial del 2025 y regresó a su hogar en Puerto Rico. El boricua estaba en la lista de lesionados y no habría participado en el Clásico de Otoño, pero aun así esto generó una atención no deseada y una posible tensión en su relación con la organización, especialmente después de que el gerente general Ross Atkins dijera que Berríos “no estaba contento” con la situación.
El jueves, el Berríos de antes estaba de vuelta. Era un Berríos reflexivo, con ganas de seguir adelante, pero consciente de que necesitaba abordar lo sucedido.
“Tomé una mala decisión al regresar a casa para seguir trabajando en mi rehabilitación y estar cerca de mi familia”, dijo Berríos. “En ese momento, no estaba lanzando y no me sentía bien. Quería estar cerca de mi familia. No los llevé a Canadá porque iban a perder días de escuela, así que pensé en eso. Pido disculpas. Tal vez tomé una mala decisión al regresar a mi hogar”.
Este tema ha estado presente en los predios de los Azulejos desde la Serie Mundial. Es algo menor en el panorama general, pero dado que todo lo demás sobre lo hecho por los Azulejos había sido tan positivo, la situación de Berríos se resaltó claramente. Se sintió incómoda, especialmente con el silencio de la temporada baja y las incorporaciones de dos abridores establecidos más, Dylan Cease y Cody Ponce.
Berríos reconoció que la posibilidad de no estar con los Azulejos en el 2026 cruzó por su mente, claro que sí. Hasta que la noticia de la fatiga en el antebrazo de Shane Bieber surgió a principios de esta semana, Berríos estaba compitiendo por un puesto en la rotación, lo cual parecía extraño considerando que ha sido uno de los abridores más consistentes de las Mayores durante la última década.
El veterano espera ahora que todo esto quede atrás. Berríos calificó la decisión como un error en múltiples ocasiones. Y aunque nadie criticará a un lanzador lesionado por querer pasar tiempo con su familia, la manera en que se manejó en el momento parece haber sido la fuente de parte del drama de la temporada muerta.
“Se lo dije a los muchachos latinos y a algunos de los jugadores más cercanos a mí”, expresó Berríos. “En el Entrenamiento Primaveral ya les pedí disculpas. Les dije que entiendo si no están de acuerdo o no están contentos conmigo, pero eso fue lo que hice y me disculpé por eso. Solo quiero pasar la página lo más rápido posible y seguir trabajando hacia el mismo objetivo”.
A principios de esta semana, el piloto John Schneider dijo que ambas partes pudieron haber manejado mejor la situación, pero añadió que los Azulejos estaban enfocados en ganar una Serie Mundial en ese momento. Schneider también tiene razón. Si esto hubiera ocurrido en junio, habría más margen para detenerse y abordar estos asuntos, pero la intensidad de un recorrido hacia la Serie Mundial es implacable. Los coaches y managers apenas tienen tiempo para respirar.
“Mis compañeros, el cuerpo técnico, todos me trataron de la manera correcta”, aseguró Berríos.
Ahora, todos pueden seguir adelante.
El jueves, en el complejo de desarrollo de jugadores de los Azulejos, Berríos abrazaba a sus compañeros y lucía como el de siempre. Vladimir Guerrero Jr., en el campamento por primera vez, pasó tiempo conversando con Berríos, todo sonrisas. Si Berríos está bien con Vladdy, está bien con los Azulejos.
Si el Berríos de antes ha vuelto, será uno de los jugadores más importantes de esta organización. No hay que olvidar que en tres de las últimas cuatro temporadas, Berríos fue el abridor del Día Inaugural de los Azulejos. Eso ahora parece más lejano, dados sus problemas al final de la campaña pasada, su primera estadía en la lista de lesionados como ligamayorista y todo lo que condujo a esta disculpa, pero el resto de la carrera de Berríos no puede ignorarse. Es un caballo de batalla que construyó su reputación con una ética de trabajo legendaria. Fue el nominado de los Azulejos en el 2025 al Premio Roberto Clemente.
Berríos quiere volver a ser él mismo.
“Soy un competidor. Tengo tres hijos”, manifestó Berríos. “Quiero mostrarles que cuando nos caemos, tenemos que levantarnos y seguir adelante”.
Disculpas ofrecidas y con un nuevo año, es momento de que eso comience.
