José Ramírez: Leyenda en Cleveland... ¿y futuro inmortal en Cooperstown?

4:35 PM UTC

CLEVELAND -- Cuando firmó una extensión de contrato a largo plazo con los Guardianes en el 2022, entre los objetivos que se propuso estaba ganarse algún día un lugar en el Salón de la Fama del Béisbol Nacional, representando a Cleveland.

Ahora que su nueva extensión de siete años con los Guardianes está a punto de concretarse, ¿cómo avanza Ramírez hacia esa meta?

Va por muy buen camino.

La nueva extensión de contrato de Ramírez llegará hasta el 2032, su temporada con 39 años y su campaña número 20 en las Mayores. Para entonces, igualaría el récord de la franquicia de Mel Harder por la mayor cantidad de temporadas consecutivas disputadas con el uniforme de Cleveland.

Los argumentos de Ramírez ya incluyen siete selecciones al Juego de Estrellas y seis Bates de Plata. Con su nuevo contrato, podría consolidarse como el jugador más laureado en la historia de la franquicia. Basta con ver en qué posiciones se encuentra Ramírez en múltiples categorías clave en las listas históricas de Cleveland:

  • Juegos disputados: 1,609 (3ro)
  • bWAR: 57.6 (4to entre jugadores de posición)
  • Carreras anotadas: 1,001 (3ro)
  • Hits: 1,668 (7mo)
  • Dobles: 398 (3ro)
  • Jonrones: 285 (2do)
  • Carreras impulsadas: 949 (2do)
  • Bases robadas: 287 (2do)
  • Extrabases: 726 (1ro)

Ramírez ya debería tener asegurado un lugar en el futuro en el Salón de la Fama de los Guardianes. Obviamente, los criterios para ingresar a Cooperstown son distintos, pero también va bien encaminado en ese frente a medida que se acerca al primer año de su nuevo contrato. Veamos cómo se compara Ramírez con antesalistas que ya han sido exaltados al Salón, con algunos datos clave proporcionados por el gran equipo de investigación de MLB.com.

• Ramírez tiene un OPS+ de 131 a lo largo de su carrera. Eso lo empataría con Wade Boggs en el sexto lugar entre los antesalistas principales que ya están en el Salón de la Fama (mínimo del 50 % de los juegos disputados en la esquina caliente). Ramírez se ubicaría por delante de miembros del Salón como Ron Santo (125), Scott Rolen (122) y su compatriota Adrián Beltré (116).

• A lo largo de sus primeras 13 campañas en Grandes Ligas, Ramírez acumula más bWAR que varios miembros del Salón tenían a las mismas alturas de sus carreras, incluidos Beltré (52.4), Paul Molitor (49.9) y Brooks Robinson (42.8).

• Ramírez ha registrado ocho temporadas con al menos 4.0 de bWAR, apenas una menos que Santo y dos menos que las que lograron Robinson y Beltré a lo largo de sus carreras, entre los antesalistas principales que están en el Salón de la Fama.

Ramírez, por supuesto, debe seguir produciendo en las próximas campañas para reforzar unas cifras ya de por sí impresionantes. Pero su desempeño se compara favorablemente con el de una larga lista de miembros del Salón de la Fama, y ha sido una potencia constante para los Guardianes ya entrados en los primeros años de sus 30.

El cañonero (quien cumplirá 34 años el 17 de septiembre) ha encadenado temporadas consecutivas con al menos 30 dobles, 30 jonrones y 40 bases robadas. Desde hace tiempo uno de los mejores exponentes modernos de la combinación de poder y velocidad en el juego, está cerca de convertirse en el noveno jugador en la historia de MLB en alcanzar 300 cuadrangulares y 300 estafadas en su carrera.

A solo 15 vuelacercas y 13 robos de dicho club, Ramírez podría luego aspirar a unirse a Barry Bonds (762 jonrones, 514 estafadas) como los únicos integrantes del club 400-400.

Ramírez aún no ha ganado un premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, un logro común de los miembros del Salón de la Fama. Pero, como detalló Sarah Langs de MLB.com en noviembre, quizás sea el mejor jugador que todavía no ha levantado ese trofeo.

Ramírez ha terminado entre los cinco primeros en la votación para el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en seis ocasiones, incluidas cuatro temporadas dentro del Top 3. Tiene una cuota de votos al JMV de 3.61, la más alta entre los jugadores que aún no han ganado el premio.

Ramírez ya es una figura icónica en la rica historia del deporte en Cleveland. Algún día, su número 11 colgará en Progressive Field y quedará inmortalizado para siempre en bronce con una estatua en el estadio.

Si mantiene la trayectoria que ha mostrado, la inmortalidad en Cooperstown llegará como la culminación de su legendaria carrera en el noreste de Ohio.