Josh Bell no es conocido por robar bases. Pero cuando se estafó la segunda almohadilla durante la derrota de los Mellizos 9-5 ante los Marlins el miércoles, hizo un poco de historia.
Esa base robada fue la primera de Bell desde el 27 de septiembre del 2018. Bell pasó 978 juegos -- ¡2,785 días! -- entre estos dos robos, el lapso más grande para un bateador entre dos estafadas desde al menos 1900, según Elias Sports Bureau.
"No lo tenía en mi manual de jugadas, pero hay ciertos momentos en los que la situación lo requiere", dijo el manager Derek Shelton. "Josh es un tipo grande, pero en realidad es un atleta bastante bueno".
El robo del 2018 se produjo contra el zurdo de los Cachorros, Jon Lester, quien no era conocido por cuidar a los corredores, y no hubo tiro. Ocho años después, eligió otro momento oportuno para salir al robo, esta vez con dos outs y un corredor en la tercera base. El receptor de los Marlins, Joe Mack, miró a la antesala antes de tirar a la intermedia, dándole a Bell el tiempo justo para llegar a salvo.
Al fin.
Entre los dos robos, Bell fue atrapado en siete ocasiones. El veterano inicialista también jugó para siete equipos diferentes de Grandes Ligas durante ese período. La estafa del miércoles fue apenas la quinta de su carrera, con cuatro de ellas llegando en sus primeras tres campañas en las Mayores.
"Tuve algunos intentos, pero fueron sin éxito", indicó Bell. "Pero sí, hablando con [el coach de primera base] Grady [Sizemore] en el campamento, me dijo: 'Vamos a conseguir algunas almohadillas este año'. Así que me sacudí un poco de tierra contra [el cubano Aroldis] Chapman en la primavera y estoy feliz de quitarme el primero del camino".
Aunque nadie ha pasado más tiempo entre robos que Bell desde 1900, ha habido rachas más largas ya sea al inicio o al final de una carrera. Cecil Fielder jugó 1,096 juegos antes de robarse la primera base de su carrera (de 1985 a 1996). Se robó una almohadilla más en 1996, y esas fueron las únicas dos que registró en su vida. Tony Clark pasó 1,080 encuentros desde su sexta y última base robada hasta el final de su carrera, y Del Rice tuvo una sequía de 983 compromisos sin un robo para terminar su carrera.
